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Navidad: del derroche a las manifestaciones culturales

Aníbal Arévalo Rosero, columnista
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Por: Aníbal Arévalo Rosero
nautilus2222@gmail.com

Para hacer un análisis de la Navidad y sus consecuencias en el mundo actual tenemos que referirnos a dos formas de vivir esta celebración. Por una parte, tenemos a quienes celebran desde ese aspecto religioso y por otra a quienes la viven desde el ámbito cultural.

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En primer término, en lo religioso nos encontramos dos formas que se derivan de la fe judeocristiana. Es decir, todo lo ven desde lo mágico-religioso que transforma la realidad a partir de los momentos de meditación y oración que lleva a cambios sustanciales.

Las facetas de la fe

Aquí encontramos a los beatos y beatas que encuentran en una iglesia el lugar perfecto para sanar sus yerros y pretenden cambiar su realidad con la meditación. Son exclusivamente imploradores y ensimismados, piensan en el otro, pero no practican la bondad.

En esta categoría también encontramos los religiosos sociales. Son aquellos que se entregan a la oración, pero hacen obras bondadosas y de beneficencia en favor de sus hermanos; no son tan dependientes de los templos y ven el significado de la Navidad como una forma de ser buenos cristianos con la práctica de amor hacia sus hermanos a través de la entrega de obras materiales y la transformación social.

Origen y significado

La Navidad es el tiempo que lo determinó la antigua Roma en la celebración de las saturnales con intercambio de regalos, comidas, bebidas y la celebración del carnaval. El significado de la Navidad es el nacimiento de un dios hecho hombre conocido como Cristo, que significa el elegido o ungido, también se asimila al hebreo “Mesías”. Es decir, Jesús de Nazaret. Es un ser divino visto desde el aspecto religioso, que ha sido enviado al mundo para redimirnos y darnos la vida eterna. La concepción es dogmática vista desde los preceptos del Vaticano.

El fenómeno cultural y el consumo

Pero tenemos una concepción más ampliamente practicada en el mundo, sobre todo en el mundo capitalista, como es la asimilación de la Navidad en términos culturales cuyos valores son diferentes a los valores religiosos. Encontramos el compartir, el amor y la unidad familiar, pero está muy ligada a las costumbres y tradiciones de cada pueblo. Esta forma de celebrar la Navidad es practicada por creyentes y no creyentes, evangélicos y católicos; aquí lo que interesa es el encuentro familiar y les restan importancia a los valores religiosos.

De esta manera toman más realce las costumbres gastronómicas, los juegos y tradiciones, el intercambio de regalos y las celebraciones carnavalescas. La Navidad se ve influenciada por una poderosa marca multinacional como Coca-Cola, creadora o propietaria de la imagen de Papá Noel. Es una mezcla de consumo con compras compulsivas y las tradiciones culturales de las diferentes regiones del mundo. Un sincretismo que mezcla formas consideradas paganas por la Iglesia Católica y el mandato de la Congregación de la Fe.

Sincretismo y tradición regional

La mayor parte de las celebraciones festivas o carnavalescas obedecen a momentos religiosos, pero han sufrido una transformación sustancial; en algunos lugares ponen a bailar a los santos en sus andas. Para todo dan estas celebraciones; en muchos lugares de Colombia, Ecuador, Perú o Bolivia se celebra de manera estruendosa con la explosión de pólvora o con los tradicionales castillos luminosos y la “vaca loca”.

A la hora de expresar la fe no hay límites: nos encontramos desde los beatos que se mantienen en templos hasta los que prefieren la vida con prácticas compulsivas como en el comer, el beber y las compras desmedidas, como ocurre en la Navidad.

Entre ellos encontramos los moderados que prefieren una vida más frugal, pero el mundo capitalista hace mover a cientos de millones de ciudadanos del mundo hacia el comercio, como si se tratase de una gran debacle; como si en los días venideros no hubiera ropa y comida. ¡Dios perdone a los consumistas que abren la boca a cuanto cachivache produce la industria!

Este espacio de opinión está abierto a columnistas, blogueros, comunidades y otros autores. Las ideas expresadas son responsabilidad exclusiva de sus autores y no representan la posición ni la línea editorial del Informativo del Guaico.

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