Indígenas nariñenses producen cafés especiales únicos en su género, gracias al SENA

Leidy y Ana, son dos jóvenes indígenas del cabildo Ingas, ubicado en el nororiente de Nariño, en medio del Macizo Colombiano, quienes conviven con cerca de otros 2.000 indígenas que conservan su identidad cultural amparados en sus principios de unidad, territorio, cultura, autonomía y participación.
Es en este lugar de suelos volcánicos, ubicado a  2.100 metros sobre el nivel del mar, la comunidad indígena Inga recibe formación del SENA y apoyo de entidades gubernamentales como Acción Social, la Gobernación de Nariño y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Esta comunidad se destaca por ser productora de ‘KusnyAwanigmanda’, como originariamente  llaman en su lengua al cultivo de café de altura.
“Antiguamente nuestros Taitas miraban a través de la luna el momento indicado para la siembra y cosecha: la media luna tierna, luego la creciente, hasta determinar cuáles de estas lunas son las aptas para sembrar. Estos conocimientos se nos ha ido transmitiendo a través de las mingas de pensamiento, reuniéndonos con nuestros padres y abuelos”, manifiesta Leidy Jojoa Mavisoy, secretaria del Cabildo Menor de Aponte.
La idea de crear el ´KusnyAwanigmanda´ nace de los propios indígenas que ven la necesidad de sustituir los cultivos ilícitos que agobiaban la región, “Nosotros fuimos amapoleros e hicimos un convenio con la Presidencia de la República, donde nos comprometimos a erradicar, nosotros mismos cortamos nuestros cultivos de amapola y ahora retomamos la siembra de café”.
Los equipos para que el ´KusnyAwanigmanda´ se hiciera realidad, fueron entregados por Acción Social. Se destacan, máquinas de trilla, de tostión y de molienda, un laboratorio de análisis de café, dotados con equipos de evaluación sensorial, medidores de humedad, colorímetro y granulometría, avaluados en más de 100 millones de pesos. La participación del SENA se focaliza a impartir formación encaminada a mejorar la calidad del café, a través de la innovación, la transferencia de tecnología y la implementación de buenas prácticas agrícolas sostenibles, acordes con las exigencias del mercado internacional.
“Este laboratorio les permitirá a los indígenas Ingas manejar el control de calidad de sus cafés, ya que cuentan con una gran variedad en la región gracias a sus suelos volcánicos; además, podrán detectar y solventar los errores que cometen los caficultores en el manejo de sus cultivos. También podrán plantear una soluciones para sacar al mercado nacional y mundial un excelente café”, Manifiesta: Jairo Antonio Muñoz, instructor del SENA en área de calidades del café.
La asociación KusnyAwanigmanda también hace parte de la alianza Café Nariño SAS, que integra a productores de café de diez municipios nariñenses, entre los que se encuentran El Tambo, Sandoná, Los Andes, Chachagüi, Linares, la Unión y Aponte, entre otros, quienes firmaron un contrato con la empresa Café Global Quest, de los Estados Unidos, para la exportación de 3.994 libras de café procesado.

Colombia es el tercer país productor de café en el mundo, con un área sembrada de un millón de hectáreas, donde más de las tres cuartas partes de su producción es exportada a Estados Unidos, Alemania, Japón, los Países Bajos y Suecia. Ahí, Nariño aporta no tanto en cantidad como en la calidad de sus cafés, de alta acidez, cuerpo medio, notas dulces, limpio, suave y de aroma pronunciado, que lo hacen único en su especie.

Author: Miguel Cordoba

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