Para un nuevo año

Visión de mujer
Por Elsy Melo Maya
elsy.ya@hotmail.com

Iniciamos un nuevo año y pensamos con esperanza y mucha fe, que será mucho mejor que el anterior. Pero la reflexión debe llevarnos a analizar más que los aspectos materiales, la esencia espiritual que cada uno guarda en su interior, teniendo en cuenta, que cada día aprendemos más y que cada persona tendrá algo que enseñar. Adicionalmente se debe aprender a escuchar a la vida, dejando de hacer tanto ruido y más bien analizando en silencio lo que quiere decirnos.

Y justo en este ejercicio, tuve la fortuna de encontrar algunas reflexiones sobre dos temas que por siempre han hecho parte del ser humano, de su diario vivir, de su forma de vida, de su aceptación o rechazo. Las comparto con ustedes:

El poeta Jalil Gibran, en su obra El Profeta nos habla de profundas enseñanzas y entre ellas dice sobre el matrimonio: “Amaos el uno al otro, mas sin hacer del amor una cadena. Que este sea más bien un mar moviéndose entre las orillas de vuestras almas. Que cada uno llene de la copa del otro, mas no bebáis de una misma copa. Compartid vuestro pan, pero no comáis de la misma hogaza. Cantad y danzad juntos, sed felices, pero que cada uno pueda estar solo. Tal como las cuerdas de la lira que, aunque separadas, todas vibran con la misma música… Y estad juntos, pero no demasiado cerca, porque las columnas del templo se levantan separadas. Y el roble y el ciprés no crecen el uno a la sombra del otro”.

Y agrega Ramiro Valencia: “Que el amor no puede esclavizar, que nace y se prolonga justo cuando cada uno mantiene su propia identidad y su plenitud”. Jalil, también nos habla sobre los hijos, diciendo algo que muy seguramente compartiremos quienes tenemos la bendición de contar con ellos: “Vuestros hijos no son vuestros hijos. Son los hijos y las hijas de los anhelos que la vida tiene de sí misma. Vienen a través de vosotros, mas no de vosotros, y aunque vivan de vosotros no os pertenecen. Podéis darles vuestro amor, más no vuestro pensamiento. Porque ellos tienen su propios pensamientos. Podéis dar albergue a sus cuerpos más no a sus almas. Porque sus almas moran en la casa del mañana, que ni siquiera en sus sueños os es dado visitar”. Más adelante agrega: “Podéis esforzaros en ser como ellos, mas no intentes hacerlos como vosotros. Porque la vida no marcha hacia atrás, ni se detiene en el ayer.”

13 de enero de 2020

Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin por la página Informativo del Guaico y no reflejan la opinión o posición de este medio digital.

(Visited 70 times, 1 visits today)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *