Retomando el Buen Vivir

Por Saúl Franco
Médico social
Tomado de
El Buen Vivir es una cosmovisión de nuestros
pueblos originarios andinos que hoy resurge
. No es una nueva moda conceptual ni un viejo
catecismo dogmático. Está en permanente construcción y ofrece horizontes muy
amplios al pensamiento humano, al sentido de la vida y a la concepción y
organización de la sociedad.

Buen Vivir ha sido la traducción del
sumak-kawsay, en quechua, y del suma-qmaña, en aimara, que significan vida
armónica y óptima realización del planeta
. Lo fundamental del concepto es el
carácter central de la vida y la relación armoniosa entre los humanos y con la
naturaleza. Es decir: que la vida es el acontecimiento más importante. Pero no
sólo la de los seres humanos, sino todas las formas de vida: de los animales,
de las plantas, del agua, de la tierra y del subsuelo. Y que, por tanto, el
objetivo principal de la existencia de las personas y los pueblos es lograr la
plena realización de cada una de esas formas interdependientes de vida. Para
ello es necesario mantener con los demás y con la madre tierra relaciones
respetuosas, basadas en la co-responsabilidad y en el reconocimiento de los
derechos de cada especie. Es vivir bien, no sólo estar bien.
El Buen Vivir supone tanto la satisfacción de
las necesidades de la población, su vida digna, como el ejercicio de la
solidaridad y del consenso, y la aceptación e integración de la diversidad y la
interculturalidad
. Se trata de una concepción, una escala de valores y unas
prácticas muy diferentes a las dominantes en la actualidad.
Nada tienen que ver con la irresponsabilidad
de un buena vida, ni con el sentido fácil y cómodo de “la dolce vita” de
algunos a costa de las carencias de muchos o de la depredación de la
naturaleza.
Si bien algunas de las constituciones más
recientes de la región – como la de Ecuador en 2008 y la de Bolivia en 2009 –
integran elementos del Buen Vivir, esta especie de filosofía de la vida y la
sociedad de nuestros pueblos originarios no puede identificarse con ellas ni
reducirse a sus contenidos y propósitos políticos. Anterior como es al
capitalismo y por tanto a su versión neoliberal, no puede reducirse tampoco a
un ocasional discurso anti neoliberal. Pero, claro, sus valores comunitarios y
solidarios se oponen diametralmente al individualismo
. La prioridad que le
otorga a la vida digna para todos es de signo contrario a la obsesión de las
personas, las empresas y los países por la acumulación de riquezas, con las
consiguientes inequidades. Y el cuidado por la naturaleza que profesa el Buen
Vivir es el polo opuesto a la actual rapiña extractivista de recursos naturales
como el agua, el oro, el petróleo o el carbón.
Tiempo y desarrollo son otras dos categorías
con sentidos totalmente diferentes en las ópticas del Buen Vivir y de la
versión actual del capitalismo. Para esta última el desarrollo está medido en
términos económicos, de producto interno bruto y de mayor o menor semejanza con
los estándares, formas y estilos de vida de los denominados países “desarrollados”,
en un tiempo lineal, irrepetible y bajo la presión del lucro inmediato. El Buen
Vivir, en cambio, está regido por el tiempo en espiral, lento y sucesivo de los
ciclos astrales, de los días y las noches, las siembras y las cosechas
, y por
el desarrollo de vínculos fuertes y estables entre los humanos y de éstos con
el territorio, las aguas, los planetas y el subsuelo. Es otro desarrollo.
Algunos ya hablan de “post-desarrollo”.

Sin pretensiones mesiánicas ni ilusiones de
paraísos sin conflictos, retomar y traducir a las realidades de hoy y del
futuro el Buen Vivir de nuestros antepasados andinos puede aportar luz,
esperanza y experiencia para la realización personal como seres humanos y para
la construcción de sociedades más armónicas, equitativas y en paz
. La tarea
está pendiente. Y empieza por concretar el Buen Vivir en la vida cotidiana.

Este es un espacio de opinión destinado a
columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas
pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a
este fin por el blog Informativo del Guaico y no reflejan la opinión o posición
de este medio digital.

Author: Miguel Cordoba

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.