Se nos fue “El Chato” Guerrero

Por: Enrique
Herrera Enríquez
Hasta hace
unos meses, no muchos por cierto, observábamos y dialogábamos como amigos que
orgullosamente fuimos de él, a un personaje que caminando despacio pero con
absoluta seguridad recorría una a una de las calles y carreras del centro de
Pasto
, siendo admirado y reconocido por quienes conocían su música, las bellas
melodías que en noches de tertulia y de bohemia compuso para enamorar a una
dama tal es caso de “Porque eres así”, “Cuando me miras” y “Vuelve a mi”.
“El Chato”
Guerrero, toda una institución en el arte musical de la región
es nuestro
personaje: virtuoso de la guitarra, cantautor, dicharachero, buen conversador,
amable y gentil en su tratar; pastuso raizal que cantara tantas veces a su
tierra rescatando la legendaria figura de “Agualongo”, la de nuestro volcán en
“Noches del Galeras” y “Mi viejo Galeras” que son de su autoría o musicalizando
la letra de: “Soy pastuso y qué” y “El cachiri” de  José F. Castro, destacado poeta ya
desaparecido. 
Una noche,
frente al cadáver su madre, ser que tanto quiso y siempre recordaba con
entrañable cariño
, tomó un bolígrafo, una pluma, quizá un simple lápiz y
escribió sobre una hoja de papel unos versos que luego musicalizó al son de su
guitarra en notas de la inolvidable canción que titulara: “Desesperación”,
triunfante a nivel internacional en las voces y guitarras del “Trió Martino” y
en el particular estilo de Bolívar Mesa y la “Ronda Lirica”.
Su
versatilidad musical se hacia deleite cuando interpretaba: “Jodidos y más
contentos”, letra y música de su intelecto
, matizando con los acordes de una
singular “Guaneña”, nuestro himno folclórico; “Ñapanguita”, “El Chambú” y
“Viejo dolor” de Luis E. Nieto o “Noches de Bocagrande” de Faustino Reinel, que
con “Adiós al Tambo” de Noé Rosero, se entra y compenetra en el sentimiento del
parnaso musical de la región.

Hoy, con el poeta y cantautor Álvaro Martínez
Betancourt, su gran amigo, y a quien debo la amistad con “El Chato” Guerrero,
para poder conocer intimidades de quien fue también gran futbolista del
“Textiles” y “Siete de Agosto”, tendremos que brindar por el amigo, por quien
tanto amó a las mujeres y ninguna, excepto su madre, pudo conquistarlo para
siempre al permanecer libremente soltero, sin ataduras mundanas que  comprometieran su espacio
. Luis Antonio
Guerrero Hidalgo, “El Chato” Guerrero, se ha ido, nos ha dejado para emprender
el camino sin retorno, el sendero que traza la existencia al terminar nuestros
días, cuando se sabrá cuanto se hizo o no, y “El Chato” Guerrero cumplió
pasando a la historia con todo un legado de canciones que nos recordara por
siempre al compositor, cantautor y entrañable amigo
: ¡Paz en su tumba!.

Foto: Cortesía de http://turismocultura.pasto.gov.co

Author: Miguel Cordoba

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