
El maestro Gustavo Álvarez Gardeazábal cuestiona que los colombianos consuman café pasilla importado mientras el café nacional de calidad se destina casi en su totalidad a la exportación. Propone prohibir las importaciones, permitir que el precio interno refleje el valor internacional y exigir a las marcas garantizar que el café vendido como colombiano sea realmente nacional.
Esta es la crónica 1.432.
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