
El sandoneño, quien sufrió un infarto hace 26 días, relató las dificultades que ha enfrentado para acceder a la atención especializada y pidió que los pacientes no tengan que recurrir a tutelas para recibir sus tratamientos.
Oliver Carlosama habla desde una habitación de una clínica de Cali, ciudad a la que llegó después de un largo recorrido por el sistema de salud. Hace 26 días sufrió un infarto en Consacá y desde entonces comenzó un proceso que, según cuenta, lo ha obligado a tocar puertas, pedir ayuda y recurrir a una tutela para conseguir la atención que necesita.
En un video publicado en su cuenta de Facebook, Carlosama decidió dirigirse directamente al presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, para pedirle que la salud sea una de las prioridades de su Gobierno.
«La salud es lo primordial», expresa al comienzo de su mensaje, en el que explica que inicialmente fue remitido desde Consacá al Hospital Departamental de Nariño, en Pasto, y posteriormente a la Clínica Al Alba, en Cali.
Su llegada a la capital del Valle del Cauca no fue sencilla. Según relató, tuvo que llamar a diferentes personas y buscar ayuda para poder avanzar en el proceso de atención.
«Me tocó golpear puertas, llamar a una persona, a otra persona, a otra persona», cuenta Carlosama, quien además señala que esta situación no debería limitarse a su caso ni a Nariño, sino que debería ser revisada a nivel nacional.
«No solamente por mí»
El mensaje de Carlosama trasciende su situación personal. En el video pide que las personas enfermas puedan obtener con mayor rapidez las citas, las órdenes médicas y los procedimientos que requieren, sin tener que iniciar procesos judiciales.
«Toca hacer las famosas tutelas para poder ganar un proceso donde le van a hacer a uno un cateterismo o el proceso a la enfermedad que cada persona tenemos», manifiesta.
Para él, una de las principales dificultades está en que los pacientes deben recurrir a familiares, amigos, funcionarios y otras personas para conseguir atención.
Explica que en el hospital donde se encuentra hay más de 50 personas con diferentes enfermedades y menciona a pacientes procedentes de municipios de Nariño como Colón y Buesaco.
Su propia experiencia le ha permitido dimensionar el costo económico que puede representar una enfermedad. Según contó, el traslado aéreo hasta Cali tuvo un valor cercano a 11 millones de pesos, mientras que un cateterismo tendría un costo aproximado de 35 millones de pesos y, de acuerdo con su relato, necesitaría dos procedimientos.
A esto se suman los gastos de permanencia. Carlosama calcula que una cama en Pasto puede costar alrededor de un millón de pesos diarios, mientras que en Cali la estadía puede superar los dos millones de pesos.
«Si uno no tiene, entonces toca golpear puertas», expresó.
Un llamado al presidente
En su mensaje, Carlosama reconoce que las decisiones sobre el sistema de salud involucran diferentes instituciones, pero dirige su petición al presidente como jefe del Gobierno Nacional.
«Usted es el presidente de la República de Colombia y usted es el que tiene la potestad de ayudar con la salud», afirma.
Le pide al mandatario que contribuya a que los pacientes puedan acceder oportunamente a las citas, órdenes y procedimientos, especialmente quienes cuentan con menos recursos económicos.
«Primero está la salud», repite en varios momentos del video.
Carlosama también le solicita al presidente que tenga en cuenta a las personas que, como él, deben trasladarse desde municipios pequeños hacia las capitales para recibir tratamientos especializados.
Del entretenimiento al liderazgo comunitario
La vida de Oliver Carlosama también ha estado ligada al trabajo comunitario. Durante un tiempo se dedicó a la recreación de niños y adultos en fiestas familiares en Sandoná y Consacá, donde trabajaba como payaso.
Posteriormente ingresó al sector de la vigilancia. Trabajó en el peaje de El Placer, sobre la vía Panamericana entre Pasto e Ipiales y en antes de enfermarse en el hogar del anciano en Consacá.
En los últimos años también ha ejercido un liderazgo comunitario a través de videos publicados en redes sociales, mediante los cuales ha llamado la atención de las autoridades sobre diferentes necesidades de la región.
Uno de los temas por los que más insistió fue la demarcación de la vía Circunvalar al Galeras, en los tramos Yacuanquer-Consacá y Consacá-Sandoná. Sus solicitudes ante el Instituto Nacional de Vías, Invías, fueron atendidas parcialmente meses atrás.
Ahora su preocupación está concentrada en recuperar su salud.
Desde Cali espera que se realicen las intervenciones que necesita para superar las consecuencias del infarto y regresar a Consacá, al seno de su hogar y a su trabajo.
Su video termina con un nuevo llamado al presidente:
«Quiero que usted, señor presidente, haga ese gran favor. Primero está la salud».
Más allá de su caso particular, Carlosama convirtió su experiencia en un llamado para que los pacientes que requieren atención especializada puedan acceder a ella sin tener que recorrer un largo camino de trámites, gestiones personales y, en algunos casos, acciones judiciales.












