Con la participación de cerca de 400 médicos, especialistas y estudiantes del área de la salud, el Instituto Departamental de Salud de Nariño (IDSN), la Asociación Nariñense de Ginecobstetricia y la Universidad de Nariño desarrollaron el XXVII Congreso de Ginecología y Obstetricia. El certamen académico tuvo como eje central la actualización técnica y el entrenamiento operativo del talento humano asistencial para reducir a cero las muertes gestacionales en el departamento.
Durante las jornadas se profundizó en el manejo de emergencias durante el embarazo, el parto y el posparto, complementando la agenda temática con análisis sobre gestación de alto riesgo, infertilidad, menopausia, salud sexual y calidad de vida.
La directora del IDSN, Ana Belén Arteaga Torres, enfatizó el valor de la rigurosidad clínica en el ejercicio territorial: «La evidencia científica resulta clave para tomar decisiones oportunas y ofrecer una atención alineada con las necesidades de las mujeres. Estos espacios brindan herramientas que permiten identificar riesgos y actuar con rapidez ante cualquier eventualidad».
Uno de los componentes más destacados fue el taller de simulación en emergencias obstétricas en tiempo real, donde los asistentes perfeccionaron protocolos de estabilización frente a casos críticos. Asimismo, el congreso abordó el parto humanizado como modelo esencial de atención respetuosa; al respecto, Andrés Rubio, profesor titular de la Universidad Nacional, recalcó la necesidad de garantizar tiempos dignos, información clara a la gestante y un acompañamiento continuo e integral a la familia en cada sala de parto de la región.
Fuente y foto: Instituto Departamental de Salud de Nariño











