TLC – El terrible gran negocio

Desde Nod
Por Alejandro García Gómez
1980. Reagan presidente, reunió un comité de
la CIA en la ciudad de Santafé, por encargo del “Consejo para la seguridad
interamericana” que produjo un informe con lineamientos para Latinoamérica:
Documento Santafé I
. Con inmediata posterioridad a éste, ocurrieron hechos aún
no aclarados: los accidentes aéreos de los presidentes Roldós Aguilera
–Ecuador- y Omar Torrijos –Panamá-, ambos demócratas de acentuado nacionalismo.
En 1986, era Reagan aún, la CIA produjo otro informe titulado “Una estrategia
para América Latina en los 90”
, más conocido como Santafé II, en estricta
continuidad de Santafé I. Uno de sus apartes, relacionado con América Latina
dice “(su deuda externa)… nunca podrá ser pagada en los términos presentes
… Ha
sido reconocido que la crisis de la deuda externa es estructural. En algunos
países la deuda externa está más allá de la capacidad de pago… (la mera
cancelación de sus intereses) tendrá efectos devastadores en sus economías y la
nuestra. Los países deudores experimentarán un crecimiento cero o negativo
llevándoles a una creciente pobreza y (lo que es peor para los gringos) no
tendrán divisas para comprar productos estadounidenses
. Está estimado que
el deterioro económico provocado por la deuda externa en América Latina ha
causado una pérdida de 70 mil millones de dólares a productores estadounidenses
”(Documento Santafé II, subrayado mío).
1989. Bush padre, presidente. Se trazan los
lineamientos de lo que sería su política. Al plan de “recuperación de cartera”
gringa se le llamó “Lo que desde Washington se entiende por política de
reformas”, más conocido como “Consenso de Washington”. Para solucionar los
insolubles problemas identificados en Santa Fe I y II, obligaron a nuestros
gobiernos a acatar sus lineamientos como órdenes bajo amenazas. Éstas hacen
parte de lo que se conoce como Neoliberalismo:
Apertura económica completa
; clima propicio para la inversión extranjera
(¿“confianza inversionista”?); liberación comercial; privatización de las
empresas estatales; flexibilización del régimen laboral; reducción del tamaño
del Estado. Nuestro gobierno aceptó la humillación. Virgilio Barco –finales de
su gobierno- y César Gaviria comenzaron la Apertura Económica. Luis Carlos
Galán tendría que haberla aceptado también o habría muerto en otro vuelo en
similar: “plata o plomo”, como la consigna de Pablo Escobar. Conocida es la
tragedia que causó esta política que hasta ahora nos golpea con las
consecuencias de la pérdida de poder de nuestra industria y agroindustria
. De
productores de alimentos agropecuarios pasamos a importadores. Nos queda el
cruel chiste de que nos vimos obligados a importar hasta los ingredientes de la
deliciosa Bandeja Paisa. Más grave que esta baja en la producción agropecuaria,
fue que se dispararon los cultivos para producir estupefacientes, con el
consecuencial aumento de esa violencia entre nosotros en aquellas décadas –que a
ellos no les importa-, al permanecer intacto el consumo de ellos. Sería tema de
otro artículo.
Pero nuestra abyecta dirigencia no aprende.
Fuimos testigos de las rodilleras del anterior gobierno para conseguir el TLC,
continuación del Consenso de Washington, y se lo negaron hasta la humillación
personal. Resonadores aplausos al actual. Ahora el peligro es peor. Con el TLC
ya no sólo peligra nuestra producción sino todo
. Jugamos al cochinito que pone
la carne para hacer jamón. No ejerceremos soberanía sobre nuestra
biodiversidad, la más grande riqueza del futuro, junto con nuestros recursos
minerales
. Tendremos en nuestro suelo las especies y los minerales pero no la
propiedad, que pasará a ser patente de ellos. Nos tienen estudiados hasta el
milímetro. Si no, lean El Río, de Wade Davis, 
o libros similares. “No tenemos amigos sino negocios” dicen.

Nota.- Quien desea usar Internet Comcel postpago,
módem propio, debe permanecer un mínimo de 3 meses, con firma de un documento.
¿Es legal o abuso? 3.IV.12

Author: Miguel Cordoba

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