Fiestas de verano

Rincón consaqueño
Por José Rodrigo Rosero Tobar
[email protected]

Durante los días 7, 8 ,9 y 10 de julio de 2022, se adelantaron en Consacá las hoy llamadas fiestas de verano, las mismas que antaño se celebraban durante los días 11 a 16 de agosto de cada anualidad de manera pomposa y sin igual en toda la región, dignificando a nuestra señora del Tránsito, alternando la parte religiosa con la llamada mundana, pero que jamás conculcó la fe católica que era el fondo de la celebración celestial.

En el año 2008, por esa decisión de decisiones, se separaron las unas de las otras, desdibujando el origen de la celebración que se remonta al año 1803 por cierto acontecimiento sucedido en la corona española, cuando Fernando VII se casó el 25 de julio de ese año con la princesa de Nápoles María Antonia, lo que llevó a la celebración de una misa solemne con luminarias el 15 de agosto y durante tres días más, lo cual se extendió a los dominios españoles, donde se conoció el hecho en 1809, sin olvidar que fueron adoptadas en Consacá dado que a la parroquia se la había bautizado con el nombre con el que se la conoce hasta la actualidad.

Hay que vivir el momento dice el adagio popular, pero quienes hemos trasegado un trecho largo de la vida, hemos visto como se ha tergiversado la celebración de acuerdo al momento histórico vivido; desde el mismo sentido mundano adoptado siguiendo precariamente los motivos que dieron origen a la celebración, hasta la pomposidad de las fiestas en las que derivó, sin desligarlas de la parte espiritual inalienable en la mayoría de los ciudadanos consaqueños, pero, separadas luego por decisiones incomprensibles, trasladando las mundanas a una fecha diferente a la celebración real y convirtiéndolas de fiestas patronales en fiestas de verano, dándole un toque mágico al clima favorable del lugar.

Impresionante resultaba el afán de expresar la devoción religiosa con el innato sentimiento de una acercamiento al mundo espiritual, cuando en medio de la fiesta delirante y el correr de la gente para allá y para acá, las familias completas se acercaban hasta el templo del lugar, no como pasatiempo sino con el ánimo de reafirmar su fe, y aunque todo eso cambió, persiste la devoción por la patrona eclesiástica local.

Cada quien hace su fiesta dice también el adagio popular, pero desde un desarrollo ascendente en la calidad de los actos celebratorios, hasta una decadencia en la pomposidad, sin demeritar el esfuerzo de quienes son protagonistas en la escena, que contrasta con el solo nombre de artistas de renombre nacional que deambularon por los escenarios consaqueños y que llamaba a borbotones a la gente deseosa de esparcir sus sentimientos jolgoriosos en la más mínima oportunidad, dependiendo muchas veces de la disposición de quienes gobiernan el territorio a nivel municipal.    

Consacá, 15 de julio de 2022

Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin por la página Informativo del Guaico y no reflejan la opinión o posición de este medio digital.

Author: Miguel Cordoba

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.