Ha llegado la hora cero…

Hace aproximadamente nueve días se dio el
campanazo final para que entrara en efecto el trasnochado Tratado de Libre
Comercio con Estados Unidos
. Desde esa fecha no han parado con la publicidad de
que esta misteriosa negociación es buena y traerá desarrollo a los campos y
pueblos de Colombia. Tanta maravilla no puede ser cierto… es preocupante los
conceptos emitidos por los mismos funcionarios del gobierno nacional, donde
manifiestan dudaspor afectaciones que podrían sufrir algunos sectores de la
producción, entre ellos el lechero, avícola, ganadero y panelero.
En Colombia existen departamentos y regiones
más desarrolladas que otras, caso concreto Antioquia, Valle del Cauca, Eje
Cafetero, Santanderes, Atlántico y el Distrito Especial de Bogotá donde el
avance industrial se hace palpable, de igual modo la actividad agrícola que
prácticamente es mecanizada en un 80%, debido a la permisividad de los suelos y
topografía en general. Caso contrario ocurre con otras zonas como Cauca,
Putumayo, Amazonía, Orinoquía y por supuesto Nariño donde la producción es
incipiente y no posee proyección alguna en avanzar en este campo
.
Nariño prácticamente es el departamento con
mayor ausencia de inversión estatal, después de Chocó
. No se puede desconocer
que esta zona sur del país por naturaleza es de vocación agropecuaria,
prácticamente el 85% de su territorio se focaliza en actividades agrarias, por
lo que la economía y producción gira alrededor de este componente. Con la
llegada del TLC, nuestro departamento será seriamente afectado, ya que el
sector lechero, porcícola, piscícola y avícola no cuentan con la infraestructura
idónea para afrontar un proceso de transformación tecnológica con miras a
exportación.
En pleno siglo XXI encontramos un puerto
marítimo totalmente deteriorado, con capacidad de anclaje mínima que no
permitirá una correcta operatividad de mercancía e intercambio comercial
;
incluso no hace parte de la baraja para este tratado, solo se han considerado
el puerto de Buenaventura en el Valle y los de la costa norte. Por otro lado,
la infraestructura aeroportuaria empezando por el “Antonio Nariño”, “San Luis”
y “La Florida” no cumplen con las mínimas condiciones técnicas y de capacidad
destinadas para exportación e importación a gran escala.
En cuanto a vías, Nariño presenta la red más
arcaica del país, caso concreto la secundaria que une a la capital con la
costa
; de igual manera las que conectan con los municipios  del norte y occidente, todas con un atraso
técnico de 20 años, si las comparamos con las del vecino país de Ecuador.
Lastimosamente la cultura del ahorro se convirtió
en la causa directa para que hoy no existan las inversiones necesarias en
industrialización e implementación tecnológica, conllevando a un atraso
sistemático en cuanto a explotaciones modernasy progresistas. En el momento no
se vislumbra posibilidad alguna en preparar al departamento para por lo menos
hacer el mínimo frente a la arremetida comercial que en los próximos días hará
la patria del “Tío Sam”.
Lo anterior compromete desde ya al gobierno
regional, empresarios y academia en la búsqueda de fórmulas encaminadas a
actualizar la industria y proyectarla hacia la competitividad
. Obviamente que
la clase parlamentaria también debe hacer lo suyo, empezando por buscar los
mecanismos e instrumentos legales – jurídicos y dentro de su facultad
facilitarle al pueblo las oportunidades necesarias para combatir el colapso de
la economía interna, a través de políticas claras en subsidios,
créditos,investigación, acompañamiento e inversión gubernamental.

Así como en Nariño, existen muchos departamentos
que de no buscar alternativas, se sumirán en una profunda crisis social y
económica. No se trata de ser pesimistas, sino sensatos a una cruda realidad. Y
como reza el refrán: “Hay que bailar al ritmo de la música”, de lo contrario
otros serán los bailadores y los ‘folclóricos’ solo espectadores. Ni el clamor
popular es suficiente para detener el debacle socioeconómico que causará este
‘negociazo capitalista’, nutritivo para el bolsillo de unos pocos y
empobrecimiento para muchos
. O será que el TLC es la fórmula perfecta para
combatir la crisis socioeconómica de la sociedad nariñense?… ¡Y Ahora! Quien
podrá salvarnos?… no pensemos que será el Chapulín Colorado.

Author: Miguel Cordoba

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