Moralidad y tramitomanía

Por Manuel Erazo Cabrera
Ismael Botina, popular Maestro Buchón acaba de
hacer un pacto con el diablo, para que después de muerto lo devuelva a esta
tierra seguir disfrutando de los maravillosos espectáculos que da nuestra hermosa burocracia criolla, con sus
geniales contrataciones públicas
. No sabemos si es en toda Colombia o solo en Nariño, donde se
viven momentos de verdadero regocijo, al conocerse obras costosas terminadas, pero, que no sirven para nada, o hay que demolerlas.

Vamos por partes. En el  corregimiento de Yascual, municipio de
Túquerres, se levanta un monumento a la desidia !hermosísimo!, se trata de un colegio que costó la friolera de tres mil
millones de pesos, pero no se ha puesto al 
servicio, ni se pondrá nunca
. ¿Qué ocurre?, El Estado, sea municipio o
departamento, contrató a los 
ingenieros para que
construyan el colegio con todas las de
ley; pero, intencional o por ignorancia
se olvidaron de planear el
alcantarillado, no hay por donde evacuar las aguas negras. Por supuesto que ya
tuvo su inauguración; allí está pintado y adornado criándole yerba,
esperando pacientemente que nuevamente
el Estado, asigne nuevas partidas presupuestales para hacerle el alcantarillado. Mientras esto se logra,
pasarán los días, los meses y los
años, los estudiantes de primaria estarán viejos y después, otra partida para reparar el colegio que no ha
sido usado. ¿Qué tal esto?
Otra: en el parque Bolívar de Pasto, la
administración pasada, mandó a construir cinco casetas para la venta de
chunchullo y mazamorra, que costaron
cuatrocientos millones de pesos…
pero, también los contratistas se olvidaron de
dejar instaladas las acometidas para aguas negras. Si algún día se usan, las vendedoras de alimentos, tendrán que
seguir lavando la carne, las tripas y los platos en baldes, echando el agua sucia a la vía
pública… Que tal?
En el municipio de Iles, se construyó un
Centro de salud. Llegan los funcionarios del Instituto departamental a recibir
el trabajo, pero el resultado es alarmante. Ese edificio no sirve, se
recomienda su demolición
.
Aquí no pasa nada. El contrato de concesión de
Devinar terminó, la empresa sigue campantemente cobrando un peaje, por una obra
que no se ejecutó
.
Qué 
lindo… qué hermosura, esto es moralidad pública. Maestro Buchón, que anda
en su bicicleta Monark, repite lo que se dice en todas partes, lo malo de la
rosca es no estar en ella.  Por fortuna,
Colombia es un país supermillonario.
i a  lo
anterior le sumamos el martirologio de la tramitomanía, completos.
Por ejemplo, para arreglar la vía panamericana
en el trayecto Éxito al estadio Libertad, 
el alcalde Harold Guerrero López, ha tendido que viajar más de mil veces
a Bogotá, llevando un chumbo debajo del brazo. Que los recursos  ya están listos, pero que falta un papel, que
los estudios, que las licitaciones, que los interventores…etc…etc…
y las  angustian van acabando con la paciencia de la
gente.
Menos mal que llegó la Ciudad de hierro y
contamos con el más hermoso y sustancioso Contrato Plan…
Domingo 3 de marzo 2013

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Author: Miguel Cordoba

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