Narcotráfico: ¿satánica causa de nuestros males o lógica consecuencia?

Desde Nod
Por Alejandro
García Gómez
El 28.V.17 -en
un telenoticiero nacional- una ex modelo, hoy periodista, preguntaba a un
escritor, ¿cuál cree usted que es el satanás de nuestro país?, refiriéndose a
una de sus obras, quizá brillando por dominio del tema. Sorpresa en el
entrevistado; el narcotráfico, respondió después de visible vacilación
. Muchos
tienen este mismo “análisis”. Veamos.

Pasada la II
Guerra Mundial, los historiadores aseguran que provino una Edad de oro para el
planeta: 1947-1973. Pero en el país se acrecienta la violencia conservadora-liberal,
y mucho más después del 9 de abril del 48’. Nuestra economía depende del café;
la bonanza de esa Edad de oro mundial multiplica las riquezas acá porque se
incrementa el comercio. Los $$$ del café lo irrigan todo. Los hacendados
cafeteros hacen fortunas pero quieren más, para eso necesitan más tierras.
Colombia se ahoga entre la humilde sangre campesina y la riqueza cafetera: la
Violencia
. El pretexto para el desalojo es el trapo azul o rojo; el clero
católico incita a eliminar al rojo. Así duramos toda la hegemonía conservadora
y la dictadura. Con la Guerra Fría y la estupidez e injusticia de nuestros
poderosos, una parte de las autodefensas liberales se transforma en Farc. La
ferocidad desplaza a la gente a nuestras ciudades, a las que la misma Edad de
oro compra las manufacturas que ya habían empezado a generar industrialmente en
la década del 20’, con lo que se acrecienta el tamaño de las ciudades (con
desplazados).
En 1964 –aún en
la Edad de oro- EU entra a la guerra contra Vietnam. En 1973, acaba esa bonanza
y se retira derrotado. Pero en esa década, el ejército gringo aprende a buscar
eficiencia abaratando costos: dopa a sus marines con yerba. Los soldados
aprenden rápido y aplican no sólo a la marihuana sino a otras sustancias.
Llevan el descubrimiento a su gran país -aún en bonanza- y en plena revolución
cultural y de valores en su juventud y nace el gran consumo. Comienzan a
brotar, a borbotones también, quiénes lo va a usufructuar: aparecen los
primeros narcotraficantes, en nacientes mafias, claro, porque es un negocio de
bandidos
. Terminada la Edad de oro (con el súbito aumento de los precios del
petróleo), la economía del amo Mercado, invade el planeta: re-nace el
insensible Neoliberalismo: ¡sálvese quien pueda!
En lo político,
la edad de Oro termina con en el último gobierno del Frente Nacional. Los
grandes fundos cafeteros y, en general todos los terratenientes, se han
consolidado con oro de sangre. Las ciudades empiezan a hervir hacinadas y
permiten sus guetos de extramuros. Los hilos de las redes familiares y de
vecindario comienzan a romperse ahí. A los niños, luego jóvenes, la miseria los
levanta con odio hacia el establecimiento y sus valores (tradiciones familiares
incluidas), y eso se convierte en nueva cultura que se reproduce en las
laberínticas calles de los nuevos “barrios”. La estructura política con que fue
ideado el Frente Nacional ha acrecentado la corrupción que ya venía de mucho
antes
. La educación, mínima prebenda a la que se ve obligado a pagar el Estado
a las masas urbanas, abre los ojos de éstas y les permite “descubrir” las
inmundicias del régimen. Esta educación, aunada a la triunfante economía del
amo Mercado (Neoliberalismo), hacen desaparecer el respeto hacia el Estado y
hacia el los valores que encarna: ley, normas, religión, etc. El Neoliberalismo
reduce o elimina los derechos de conquistas sociales (educación, salud,
servicios, etc.). Esto aumenta la cultura del odio y de contra-valores
tradicionales, que se reproduce. ¡La mesa está servida, señores!

¿Por qué sólo Colombia (y México) se convierten en
el paradigma del “satanás” del narcotráfico?
Aunque me refiero sólo a Colombia,
de México puedo decir que, con ese país, tenemos afinidades históricas. Son
varias las causas y el espacio es corto; espero retomar más adelante pero
también confío en que cada lector con su aporte lo re-construya. Podríamos
hablar de ello en una futura entrega. 08.VI.17

Este es un espacio de opinión destinado a
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Author: Miguel Cordoba

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