Papel higiénico vs. Frailejón

Por Pablo Emilio
Obando
Tuve la inmensa
fortuna de visitar hace algunos días la maravilla de la Laguna de Cumbal, en el
departamento de Nariño. Además de su
fabulosa gente y sus paisajes únicos, nos encontramos con la evidencia de una
falta de políticas de turismo en esta región de Colombia
. Dista a tan solo dos horas de la ciudad de
Pasto, pero su recorrido se vuelve difícil y complicado debido a una carretera
que denota abandono y falta de visión política y empresarial de sus gobernantes.

A manera de
información, La laguna de Cumbal, también conocida como laguna de la Bolsa,
está ubicada en la falda del volcán Cumbal, a 3. 638 m de altitud
. Se encuentra
a una distancia de 10 km al oriente de la población de Cumbal, con la que se
comunica por una vía carreteable. Esta laguna se caracteriza por el color gris
de sus aguas, la temperatura muy fría y la ausencia de oleaje, circundada por
vistosas colinas y pequeñas llanuras tapizadas de pastos naturales y de la
vegetación propia de los páramos. Entre la fauna característica en la región se
encuentran águilas, cusumbos, venados y guaguas; mientras la flora está
representada por frailejones, encenillos y cojines. En sus aguas abunda la
trucha arco iris. La cuenca de la laguna de Cumbal es pequeña en cuanto a su
extensión y se encuentra en una zona muy sensible de recarga de acuíferos. La
componen dos subcuencas: la de la quebrada Cusculgo y la de la quebrada
Capotes. Por medio de infiltración da origen a una intrincada red de
manantiales y ojos de agua. El río Cuacé nace a 3.425 msnm, como resultado de
la infiltración de la Laguna de Cumbal”.
La Gobernación
de Nariño debe iniciar un inmediato acompañamiento a las comunidades indígenas
que habitan esta región y que manejan y administran de acuerdo a sus
circunstancias el turismo que llega de una forma espontánea y natural. No existen políticas que promuevan una
importante afluencia de turistas
y llegar puede ser hasta riesgoso y complicado
debido a falta de señalización, vías inconclusas y ausencia de infraestructura
que permita una tranquilidad y bienestar a sus visitantes. Pero toda esa
desidia administrativa se compensa con la generosidad de sus moradores que le
hacen sentir la alegría de estar entre ellos. Es única la trucha que preparan y ofrecen para el paladar más exigente.
Lastimosamente
y ante la ausencia de los diferentes gobiernos de turno no existen locaciones
apropiadas, su zona de camping es deficiente y sus restaurantes escasos y se
siente la ausencia de entidades como el Sena que pueden promover y fomentar
buenas condiciones gastronómicas, culinarias y humanas
. Esta nota busca que gobernantes, entidades y
sector público y privado aúnen esfuerzos y lleven a su gente la preparación y
la formación necesarias para promover el turismo generando ingresos al mismo
tiempo que se proteja a especies tan importantes y vitales como el frailejón.
Encontramos en
los baños públicos, para vergüenza ante propios y extraños, hojas de frailejón
en lugar de papel higiénico
. Sobra
decir que esta costumbre debe ser prohibida y erradicada pues pone en riesgo a
una de las especies más importantes que permite la producción de agua y que
requiere de cientos de años para crecer y reproducirse. Podría creerse que esta es una simple
anécdota de viajero, pero no, es la clara y sensible muestra de la ausencia de
políticas en materia de turismo y preservación del medio ambiente en Colombia.
Nos preguntamos
dónde están entidades como Corponariño, Gobernación de Nariño, Alcaldía de
Cumbal y secretarias de medio ambiente
. Esperamos un pronto pronunciamiento por
parte de ellos. No podemos permitir que el frailejón continúe expuesto a un
peligro que afectaría profundamente el ecosistema y la producción y  distribución de las aguas.
Este es un espacio de opinión destinado a
columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas
pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a
este fin por el blog Informativo del Guaico y no reflejan la opinión o posición
de este medio digital.

Author: Miguel Cordoba

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.