“Perdonar no es…”

Visión de mujer
Por Elsy Melo Maya
elsy.ya@hotmail.com

Iniciando este mes de la Mujer y a propósito de las declaraciones de los integrantes de las FARC ante la JEP, son innumerables los casos que dan cuenta de las dolorosas y estremecedoras experiencias que debieron enfrentar las madres, esposas y mujeres en general, sin respetar edad o condición, en medio del conflicto interno que ha vivido Colombia y no solo por parte de este grupo, sino de tantos otros como los paramilitares e incluso los organismos del Estado, que de manera absolutamente reprochable, quisieron hacer justicia por su propia mano y a su manera, en determinados hechos y en otros, lucrarse al parecer del caos existente y la impunidad reinante, sobre todo en los lugares más apartados del territorio nacional.

Y detrás de cada uno de los relatos de cientos de mujeres valientes que sobrevivieron a la barbarie, inevitablemente aparece la pregunta, sobre lo que debieron hacer para superar el horror e incluso convertirse en verdaderas líderes ante sus comunidades, mostrando sus vivencias nefastas como experiencias de vida que las inspiran a querer ayudar a las demás, para que no tengan que sufrir el mismo infierno. Y la respuesta no se hace esperar: es el perdón el que las ha liberado de seguir siendo víctimas por siempre, les ha permitido ser dueñas de su propio destino y salir de ese pasado oscuro y doloroso, para poder construir un presente y un futuro sin temor y con mucha confianza en sí mismas.

Pero así como el perdón se convierte en una forma de sanación personal, en un proceso con diferentes etapas y actitudes, hasta convertirse en un buen hábito de vida que permite retomar el control de las emociones en lugar de que estas manejen nuestras vidas, también es muy cierto que no solo en las circunstancias referidas, sino en aquellas como las que provoca la violencia intrafamiliar, de la cual la Mujer es víctima diaria y consecutiva, con pandemia o sin pandemia y sin importar el mes o el año y a través de la historia de la humanidad, debemos tener muy claro lo que no significa el perdón.

Y para ello acudimos a uno de los libros de Gonzalo Gallo, en el que con claridad meridiana expone que perdonar no es olvidar, sino recordar sin rabia; no es aceptar maltratos sino exigir respeto; no es reprimir la rabia y el dolor, sino cambiarlas por actitudes positivas; no es continuar con relaciones disfuncionales, sino alejarse de lo que nos impide ser felices; no es seguir actuando como víctimas, sino tomar conciencia de nuestra dignidad y mejoramiento de la autoestima; no es permanecer pasivos ante la injusticia ni actuar con debilidad, es no aceptar los hechos violentos, deshonestos e injustos, para llenarnos de fuerza y coraje y lograr así “no dejarse vencer por el odio y el rencor…porque el perdón siempre nos eleva y nunca nos rebaja”.
Marzo 1 de 2021

Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin por la página Informativo del Guaico y no reflejan la opinión o posición de este medio digital.

Author: Miguel Cordoba

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *