Sociedades culturales en Nariño

Por J. Mauricio Chaves-Bustos
Facebook: jemaoch

3ª entrega

Esta es la tercera y última entrega de este asunto que ha despertado el interés de nuestros lectores, esperamos sus comentarios y sus aportes para seguir enriqueciendo la historia de las sociedades culturales y mutuales del departamento de Nariño.

El día 2 de septiembre de 2022, en la sede de la Asociación Mutual Antonio Ricaurte de la ciudad de Pasto, por primera vez se reunieron las sociedades culturales más antiguas del departamento, recibidos por su presidente, Carlos Alberto Narváez Coral, y por su gerente, Jaime Santacruz: Sociedad El Carácter de Ipiales, Jaime Coral Bustos, presidente, y Vicente Cortés Moreno, miembro; Asociación Mutual Girardot de Túquerres, Javier Armando León Eraso, presidente y Cruz Romelia Rodríguez Muñoz, miembro; y de Samaniego, aunque hace varios años desapareció la sociedad, asistieron Angela Cajiao e Isidro Ramírez, del taller de escritura creativa José Pabón Cajiao, así como la grata presencia del señor Fidencio Melo, quien a sus 99 años acompañó esta reunión rememorando hechos muy importantes de esta importante sociedad de la cual fue miembro activo. En hora buena por esta fructífera reunión que augura el hermanamiento entre estas y otras sociedades que se irán sumando al propósito de compartir sus experiencias y seguir sirviendo a sus comunidades.

Encuentro sociedades centenarias, Pasto.

Sociedad Girardot de Industriales y Obreros, Túquerres.

Fundada el 15 de mayo de 1921 por el ingeniero Gonzalo David Ricaurte,  fundador de la Sociedad Antonio Ricaurte de la ciudad de Pasto. Dice el maestro Guillermo Cifuentes: “De acuerdo a lo programado, el día 15 de mayo de 1921 tuvo lugar en Túquerres la gran asamblea de miembros fundadores de la naciente entidad, con nutrida asistencia de profesionales: médicos, abogados, educadores, escritores, comerciantes, pequeños industriales, obreros, artesanos y agricultores, bajo la presidencia del señor Gonzalo David Ricaurte”. En los estatutos se lee que el nombre es un homenaje al coronel Atanasio Girardot.

El fin de la sociedad es “promover el progreso de la ciudad y procurar entre los socios que la forman su adelanto moral, intelectual y económico”, correspondiente al pensamiento liberal que se difundía por todo el país. Se establece también fomentar el ahorro entre sus socios, así como la de fundar obras sociales, como academias, escuelas de artes y oficios, colegios y “otros centros de positiva utilidad intelectual o práctica para sus miembros o comunidad en general”.

Su primer presidente fue el señor Mario Castillo, quien además obsequió una importante biblioteca para iniciar las labores, siendo su primera sede un salón en la casa del socio Julio Dávila Guerrero. Entre los socios fundadores están: Gonzalo Benavides Álvarez, Daniel Coral, José Briceño Pérez, Rafael Suaste, entre otros. Se escogieron la bandera, tres franjas, blancas en los extremos y verde en el centro, con el lema de la institución: “Paz, fraternidad y progreso”. El escudo lo elaboró el ipialeño Aristóbulo Ibáñez, recogiendo simbólicamente el lema de la institución.

Escudo Sociedad Girardot

La sociedad tuvo su propia orquesta denominada “Ricaurte”,  así mismo el grupo escénico “Girardot”. En 1951 se compró el lote y se inició la construcción del edificio, el cual fue inaugurado el 15 de mayo de 1957, ubicado en el centro de la ciudad, el bello edificio constituye un patrimonio de la ciudad sabanera. En 1960 se inaugura la “Escuela de contabilidad y mecanografía Manuel Benavides Campo”, recordando a uno de sus socios más emprendedores, la que posteriormente tendría el reconocimiento oficial de las autoridades departamentales y se convertiría en instituto de comercio.

Ante la fallida experiencia de crear una sede de la Universidad Nacional de Colombia, en lo que se llamó por corto tiempo Instituto Politécnico Universitario de Túquerres, se creó en 1972 el Liceo de Bachillerato Nocturno Girardot, cuyos profesores fueron algunos socios que ejercieron esta labor gratuitamente, obteniendo las respectivas aprobaciones, siendo un colegio de carácter privado, era totalmente gratuito, con una calidad educativa que lo llevó a consagrarse como uno de los mejores del territorio. La primera promoción de bachilleres  fue el 20 de julio de 1978, graduando así 13 promociones, hasta 1991, cuando se reforman los auxilios parlamentarios, quedando el colegio sin recursos para seguir funcionando, toda vez que era una entidad privada. El colegio fue entregado al municipio, el cual sigue funcionando con el nombre de Institución Educativa Técnico Girardot.

En 2009 se reformaron los estatutos, obedeciendo los nuevos lineamientos nacionales sobre economía solidaria y los principios universales del mutualismo. denominándose desde entonces “Asociación Mutual Girardot”, “persona jurídica de derecho privado, organización de la economía solidaria, empresa asociativa sin ánimo de lucro, de responsabilidad limitada, de número de asociados y asociadas y patrimonio variable e ilimitado, inspirada en la solidaridad, la paz, la fraternidad y el progreso”, según rezan los estatutos que actualmente la rigen.

Fundador Sociedad Girardot de Industriales y Obreros

La letra del Himno de la Asociación es obra de Víctor Sánchez Montenegro y la música de Elías González:

Himno a la Sociedad Ricaurte

Mientras brille con lumbres pomposas

y acaricie los mundos el sol,

seguiremos la senda gloriosa

que al obrero le marca el honor.

Es el lema de nuestro estandarte

que engalana el hogar y el taller

dar impulso a la ciencia y al arte

y a la patria tornarla en edén.

Y en la vida fugaz que se empeña

por tenernos en dura opresión

la herramienta será nuestra enseña

y el progreso la noble ambición.

Nuestros fuertes y rígidos nervios

en su heroico y fogoso latir

mostrarán los empujes soberbios

del obrero esforzado y viril.

Y del pueblo que luce blasones

en su marcha imponente y triunfal

como atletas y egregios campeones

moriremos al pie del altar.

Nuestras almas de luz irradiante

y exponentes de paz y vigor

simbolizan el triunfo gigante

que con gloria conquista el sudor.

Y al compás de las rudas tareas

que resumen prestigio y unión

el clarín de las nuevas ideas

nos presagia feliz redención.

La actual junta directiva está conformada así: Javier Armando León Eraso, presidente; Guillermo Cabrera Sánchez, vicepresidente; Diana Lorena Belalcázar Salazar, Piedad del Carmen Gustin de Pantoja y Amparo Mireya Arteaga Luna, vocales.

Sociedad Juventud Laboriosa, Samaniego.

Fundada el 8 diciembre de 1920 por Augusto Eraso Otero, Otoniel Ibarra Andrade y Luis Bastidas Bastidas, junto a otro grupo de jóvenes que se unieron a la causa, logrando ese mismo año la personería jurídica. Pocos meses después de constituida la sociedad, fundan la biblioteca Cocuyos, la cual se sostenía con el fondo de ahorros de sus socios, comprando libros y pagando al bibliotecario, siendo la primera en la ciudad. Su lema fue Fraternidad y Progreso, razón por la cual estuvieron involucrados en diferentes temas sociales, como la construcción de la carretera, la construcción del hospital, entre otras. Así mismo fundaron su propia revista, bautizada “Labores”.

El 18 de diciembre de 1920, Otoniel Ibarra, según proposición número 15 de la sociedad, formula la necesidad de crear una biblioteca, para lo cual propone así mismo el nombre de Cocuyos, una alegoría sobre la iluminación que se encontraba en la lectura, además de recordar un poema de Gregorio Gutiérrez González, según consta en el acta, la fundación se verificó el 20 de julio de 1921.

Retratos de los fundadores en la biblioteca Los Cocuyos

La sociedad tuvo sede propia, la cual aún existe en Samaniego, sin embargo estuvo abandonada durante mucho tiempo, en razón a que la sociedad se disgregó en los años 90.

En 2004 la biblioteca tiene una segunda etapa, según convenio celebrado entre el Ministerio de Cultura, la Gobernación de Nariño y la Alcaldía de Samaniego, bajo la administración del alcalde Harold Montufar Andrade, inaugurando la nueva sede el 14 de marzo de 2004, con los libros que subsistieron de la biblioteca original y los que recibieron en donación por parte del ministerio. En 2005 se conforma el Grupo de Amigos de la Biblioteca. En 2008 la biblioteca regresa a la sede original, sin que se hagan las adecuaciones pertinentes. En 2016, bajo la dirección de Luceli Narváez López, recibe el Premio Nacional de Bibliotecas Públicas Daniel Samper Ortega, que otorgan el Ministerio de Cultura y la Biblioteca Nacional.

Placa de la Sociedad en el santuario de Las Lajas

Pese a que hubo en 2015 un intento por reactivar la Sociedad Juventud Laboriosa, mediante indagaciones que hemos hecho a amigos de Samaniego, sabemos que no se ha logrado este propósito y que la sede debe aclarar su situación jurídica.

Conclusiones

Son tres sociedades que han superado los 100 años de funcionamiento, con épocas gloriosas y también momentos críticos, en donde por falta de recursos o de socios empoderados, vieron peligrar sus existencias. Dos de ellas han cambiado sus estatutos para adecuarlos a las exigencias legales asociativas del momento, y una de ellas sigue manteniendo su carácter netamente cultural.

Coinciden las cuatro asociaciones en tener su sede propia, lugar propicio para las actividades culturales y sociales acordes con sus estatutos; en crear medios escritos en forma de revista para difundir su pensamiento y su accionar; así mismo, la difusión de la lectura mediante la creación y mantenimiento de bibliotecas que siguen prestando un servicio importante a sus comunidades.

Las sociedades Girardot y Ricaurte, fundadas por Gonzalo David Ricaurte, tienen un claro matiz mutualista, obedeciendo quizá al querer de su fundador, fomentando la asociatividad como una forma de animar al ahorro y al crecimiento económico y social de sus socios, en sintonía con las revoluciones liberales de entonces, se buscaba que los agremiados, principalmente obreros y artesanos, tuviesen la garantía de una seguridad social todavía incipiente, como son los auxilios para enfermedad y los auxilios funerarios, conquistas que se lograrían con el paso de los años.

La Sociedad El Carácter de Ipiales se fundó con un carácter netamente cultural, el cual se conserva hasta la actualidad, siendo la más antigua de las sociedades nariñenses en funcionamiento, de ahí que su agremiación sea algo más restringida que las anteriores, concentrando su accionar en la difusión y el sostenimiento de la cultura, adecuándose a los requerimientos sociales propios de cada tiempo.

Pese a que la Sociedad Juventud Laboriosa de Samaniego dejó de existir hace décadas, se conserva su sede, pero por sobre todo el legado cultural tan importante referenciado en la biblioteca Los Cocuyos, que sigue funcionando y ha recibido importantes premios nacionales.

Referencias

Asociación Mutual Antonio Ricaurte (2022). Disponible en: https://asoricaurte.es.tl/

Biblioteca  Pública Cocuyos (2011). Historia. Disponible en: http://bibliotecacocuyos.blogspot.com/2011/06/historia.html

Bustos, F. (1938). La Sociedad El Carácter. En: Sur de Colombia,  2ª época, (2), 3, 1-3.

Chaves-Bustos, J. (2017). Rimas Crepusculares. Antología poesía Florentino Bustos E. Pasto: Edinar.

Cifuentes, G. (2021). Asociación Mutual Girardot. Túquerres: WQS Publicidad.

Duque, M. (2014). Los artesanos de Pasto y sus formas de sociabilidad a mediados del Siglo XIX. Revista Historia y Espacio 17, 31-67. 

Leal, C. (2005, julio – diciembre). Un puerto en la selva. Naturaleza y raza en la creación de la ciudad de Tumaco, 1860-1940. En: Historia Crítica, 30, 39-65.

Mora, J. (2014). Memorias y epistolario. Pasto: Cedigraf.

Muñoz, L. (2008). Desde la Sociedad Reparadora: Pasto, 1865, hasta la Sociedad El Carácter: Ipiales, 1913. En: Revista Historia Academia Nariñense de Historia, (13), 73, 23-32.

Paredes, S. (2009). Algo nuevo, algo viejo, algo prestado. Las transformaciones urbanas de Barbacoas entre 1850 y 1930. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia.

Pérez, V. (1997). Antecedentes históricos de la igualdad jurídica del hombre y la mujer. En: Mujer Familia y educación en Colombia. Pasto: Academia Nariñense de Historia.

Pineda, A. (1853). Biblioteca del ex coronel Pineda. Bogotá: Imprenta del Neo Granadino. 

Santander, A. (2021). Biografía de D. Lorenzo de Aldana y Corografía de Pasto. Pasto: Aldea Creativa Editorial.

Sociedad Antonio Ricaurte (1928). El Obrero Nariñes, (1), 1, 1-6.

Sociedad Filantrópica Bogotá (1825). Reglamento Provisorio de la Sociedad Filantrópica. Bogotá: Impreso por F. M. Stokes.

Vega, R. (1990). Liberalismo económico y artesanado en la Colombia decimonónica. Boletín Cultural y Bibliográfico, 27, 22, 47-65.  

Author: Miguel Cordoba

1 thought on “Sociedades culturales en Nariño

  1. Me gustó mucho que se haga apoligía a seres humanos, que se preocuparon por la cultura, y que dedicaron gran parte de su vida a difundirla y crear entidades cuyo único objetivo era unir en la cultura y enseñar que la cultura es felicidad y alegría. Cosa de la que nos elejaron los medio masivos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.