A las madres

Visión de mujer
Por Elsy Melo Maya
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Con sensibilidad de mujer, madre y abuela. “Esta celebración, es también un homenaje a la virgen María, por ser la Madre de Dios; se hace mención a sus innumerables cualidades: su amor sin límites, su bondad, sus cuidados, sacrificio, dedicación incondicional, entregando todo por su Hijo Jesucristo.

En la actualidad, en muchos hogares seguimos atribuyendo estas características a nuestra Madre. Sin importar la edad y aunque tengamos nuestra propia familia, nada nos recarga más de buena energía y ánimo aún en los momentos más difíciles, que poder contar con ese ser maravilloso, esa mujer que para cada hijo es única e irrepetible. Nadie más que ella, nos conoce tal como somos: cualidades y defectos, temores y alegrías; goza con nuestra felicidad y sufre con nuestro dolor.

Es una figura que con el transcurrir de los tiempos, ya no está limitada solo a la cotidianidad de una casa, pues ahora la mayoría de las madres trabajan por fuera del hogar. Y en este aspecto, es de admirar la versatilidad de la Mujer-Madre, su gran capacidad de adaptación y manejo de situaciones, casi pretendiendo llegar a ser omnipresente y realizar mil cosas a la vez, siempre demostrando que sus hijos están por sobre todo y que daría su propia vida, por proporcionarles bienestar.

Cuando como mujeres hemos tenido una buena madre, que nos enseñó valores y principios, valiente, fuerte, amorosa y toda una fiera al momento de defender a los suyos, nos consideramos con la capacidad de hacer lo mismo cuando llegamos a ser madres y lograr entender el porqué de su actuar. Pues en verdad, el amor que se siente por un hijo, es algo maravilloso e incomparable. Y de manera casi innata transmitimos este sentimiento a nuestras hijas, a las nuevas generaciones, que si bien se actualizan al ritmo de este mundo cambiante, también lo hacen prevalecer, caracterizando así a esa buena Madre de ayer, de hoy y de siempre.

En el plano personal, quiero aprovechar este espacio para darle gracias a Dios y a la Virgen por haberme dado a la mejor Madre, una mujer maravillosa que con su amor e inteligencia, sembró en mí todo lo necesario para brindarlo a mis hijas y comprobar que también hice un buen trabajo al ver a mi hija ser madre de una hermosa pequeñita. Gracias mamita linda, sin ti no lo habría logrado. Dios y la Virgen te bendigan hoy y siempre y nos permita seguir disfrutando de tu presencia por muchos años más; eres nuestra alegría y nuestra fuerza. Te amo mamita”. (Alma Melo M.)

Lunes 11 de mayo 2020

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Author: Miguel Cordoba

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