Descendieron por la cascada de Belén

Foto: Mario Andrés Castillo

Este viernes en
horas de la tarde cinco sandoneños descendieron con cuerdas por la cascada de
Belén que tiene una altura de 120 metros
y está ubicada al oriente de la zona urbana
de Sandoná.

Del grupo
hicieron parte los expertos Mario Andrés Castillo y Carlos Zambrano y los
aficionados Fernando Palomino, Omar Betancourt y Alexander Ocaña.
Castillo
manifestó que el miércoles adelantaron el reconocimiento del terreno, abrieron
el sendero hasta llegar a la parte más alta de la cascada y descendieron por
primera vez muy lentamente por lo cual gastaron unos 12 minutos hasta llegar al
pie de la cascada, junto a la Gruta de Nuestra Señora de Lourdes.
Este viernes
utilizaron 5 minutos, aproximadamente, en el descenso por la cascada sandoneña
, conocida antiguamente como la chorrera.
Relató que
realizar este tipo de deporte extremo conocido como rapel (descenso por
superficies verticales) genera mucha adrenalina, se puede observar el paisaje
inigualable del sector urbano de Sandoná
y una gran satisfacción.
El deportista
extremo considera que esta es la primera vez que un grupo de personas se atreve
a realizar este tipo de maniobras por este lugar
, uno de los más emblemáticos
de Sandoná.
Castillo
comentó que hace unos siete años realizó un curso de rescate con el Cuerpo de
Bomberos de Pasto sobre descenso por cuerda y rescate en alturas
, que fue su
primer acercamiento a este tipo de prácticas y luego se contactó con personas
que tienen la misma afición de escalar o descender por superficies verticales y
con los practicantes del otro deporte extremo como es el torrentismo, o sea el
descenso por una cascada con agua.
Durante este
tiempo con varios sandoneños empezaron a practicar este deporte en el sector
del Salto, en la vía a la vereda San Isidro
y en la cascada de la vereda La
Regadera, entre los municipios de Sandoná y Consacá.
Expresó que
Carlos Zambrano, quien trabaja en Medellín en seguridad industrial y riesgos
profesionales prestó las cuerdas especiales, de 120 metros cada una, y cada
deportista extremo consiguió el equipo especial de protección: arnés, ochos,
mosquetones, guantes, botas, casco y ropa cómoda
.
En su recorrido
instalaron en la parte alta de la cascada una bandera blanca de un metro
cuadrado sobre un tubo de aluminio, como símbolo de paz
, tomaron fotografías y realizaron un video
con un dron.
Mario Andrés,
quien pertenece al Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Sandoná, considera que
este puede ser otros de los atractivos turísticos que puede ofrecer nuestro
territorio a los amantes de este deporte extremo
y de igual manera puede
congregar varios espectadores.

Imágenes
Cortesía Mario Andrés Castillo


Ubicación

Author: Miguel Cordoba

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