Educación hospitalaria

Por Sofonías Rodríguez Montezuma
En el arribo a sus sesenta años de servicio
continuo, profesional y humanitario, el hospital Infantil Los Angeles de la
capital de Nariño, se constituye en un vivo ejemplo para nuestro departamento y
para Colombia
, porque siempre su filosofía ha estado dirigida a recibir con un
amor fraterno  a esos pequeños que de
todas partes llegan en busca de alivio a diferentes males de los que nunca se
escapa la niñez. Esa es la gran diferencia que por ahora se marca ante otras instituciones
del país.
Era lógico para cualquiera de nosotros  imaginarnos a este importante centro asistencial cumpliendo como los demás
su función específica que de suyo le corresponde respecto a la atención de pacientes,
pero cuando escuchamos en uno de los
medios de comunicación a su Directora la Doctora Doris Sarasty, diciendo con
plena complacencia, alegría y optimismo, sentimientos nacidos desde  el fondo de su corazón, que a los niños no
únicamente se les presta la asistencia
médico-científica. También dispone su 
institución de docentes que les
abren espacios para la educación y el entretenimiento.
Allí ellos superando en forma paralela sus
inconvenientes de salud, gozan del estímulo de divertirse con sus juguetes, de dibujar, de pintar, de escribir y de
adquirir conocimientos
que sólo se dan en los claustros escolares sobre la
proyección y el empeño de utilizar métodos didácticos de bienestar que han
querido imprimirle sus Directivas, como
ella decía que si  los pequeñines no
pueden ir a la escuela, la escuela venga donde ellos.
Qué positivo mensaje para los padres de
familia, saber que los niños ”pacientes” que ocupan las salas del Hospital
Infantil Los Angeles, no van a extrañar su labor escolar
, ni los juegos,
ni  esa relación espontánea con nuevos
amiguitos y amiguitas, con quienes forman como una excepcional familia apoyada
en el amor y el cariño que todo el personal les brinda desde el momento de su
ingreso.
Hoy podemos decir y con mucho orgullo, que estamos muy bien en
cuanto a servicio médico-asistencial para 
niños de Pasto y el Departamento de Nariño y que mientras existan
personas como la Doctora Doris Sarasty en la dirección, con ese carisma y esa
generosidad sin límites para mejorar  sus
condiciones de vida,  la comunidad es la
feliz ganadora
y nosotros como ciudadanos del común nunca nos cansaremos de
exaltar su gestión y de expresarle siempre nuestra voz de gratitud.
Gracias Doctora Doris y que el Señor siga bendiciendo su loable labor.

Author: Miguel Cordoba

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.