El cierre de la vía Panamericana

Por: Jorge Enrique Tello Chávez
[email protected]

La ciudad de Pasto se comunicaba con Popayán, la capital del departamento del Cauca por caminos reales, que en la época de la Independencia fueron utilizados por las tropas libertarias de la Campaña del Sur, atravesando la Cordillera de los Andes, por pertrechos y caminos, que los llevaron por “La Venta” como se conoce aún al municipio de La Unión, sobrepasando al río Mayo, que desciende desde el Cerro de Tajumbina, cerca de La Cruz; bajando luego por el cañón del río Juanambú y ascender a Buesaco, Villa Moreno, “La Montaña del Oso”, cerca al Cerro de Morasurco, hasta Tescual, desde donde se divisa el Valle de Atriz, en donde se encuentra edificada nuestra ciudad de Pasto.

El conflicto colombo – peruano

En el año 1932, debido al conflicto colombo – peruano, el gobierno del presidente Enrique Olaya Herrera, tuvo que enviar a los ingenieros del Ministerio de Obras Públicas, para la construcción de la improvisada carretera que unía a Popayán con la ciudad de Pasto, aprovechando los estrechos caminos y las tarabitas, para poder transportar las tropas del Ejército Nacional y el material de guerra, para hacer frente a la invasión de las fuerzas peruanas.

Fue así que se improvisó la construcción de la Antigua Vía al Norte, de unos 134 kilómetros. Saliendo de Pasto por el retén de la cadena ubicada en la loma de El Calvario, que daba paso a la vuelta larga en el Cerro de Daza, continuando por Villa Moreno, Buesaco, el puente histórico sobre el río Juanambú, ascendía a las poblaciones de Cartago, La Unión, Mercaderes y Mojarras.

La vía es muy angosta, con gran cantidad de curvas y cuyo mantenimiento estuvo a cargo de la Zona de Carreteras, Seccional Nariño y Putumayo, responsable de su mantenimiento y que, en sus primeros años, tenía al servicio Operarios Telefonistas, encargados de ordenar la salida de los vehículos y detener a los que venían o iban en sentido contrario. Esto permitió atravesar la agreste cordillera de los Andes, siempre permaneció destapada, tan solo recibiendo volquetadas de recebo, para afrontar las épocas del duro invierno en el Sur de Colombia.

Aún guardo en mi memoria, los gratos recuerdos de nuestros paseos anuales que programaban las directivas y profesores del Colegio Ciudad de Pasto y la Normal del Instituto Pedagógico Militar. Realizando nuestra visita a las poblaciones de clima templado, veraniegas y de exquisitos platos típicos como Buesaco, Cartago y la Unión. Contratando los buses de las empresas Transportadores de Ipiales, Expreso Nacional o Flota Magdalena.

Aprovechando las vacaciones de Navidad o fin de año con nuestra familia realizábamos paseos a Popayán y Cali, cuyo recorrido se lo hacía en unas quince horas. Teniendo que soportar el duro ajetreo de la carretera destapada, al que se sumaba las grandes polvaredas en épocas de verano o al martirio de ver enterradas las llantas de los vehículos, por los crudos inviernos.

La mal llamada vía Panamericana

Aprovechando el viejo trazado de la vía carreteable de Pasto al Aeropuerto de Cano, hoy Antonio Nariño, el Gobierno Nacional empezó los trabajos en 1970, para continuar La Vía Panamericana por el gran cañón del río Juanambú, en ese peligroso descenso, que obligó a la construcción del Túnel de Peñalisa, bajando hasta el Puente Colgante del Juanambú, que ganó un Premio Nacional de Arquitectura, por la hermosura y gran majestuosidad en su construcción.

A pocos metros nos encontramos con el Túnel de la Llana, que nos conecta con el Tablón Panamericano, pasando por Puerto Remolino, el puente sobre el río Mayo, que es la línea limítrofe entre los departamentos de Nariño y del Cauca. Llegando a Mojarras, en donde se encuentra con La Vía Panamericana, con una extensión de 119 kilómetros. Para seguir por el Valle del río Patía, atravesando el Estrecho, el Patía, el Bordo, Rosas, Timbío y llegar finalmente a Popayán.

Un fuerte alud taponó la vía Panamericana

La fuerte ola invernal en el sur de Colombia, ocasionó el derrumbe de unos 4 mil metros cúbicos de tierra y piedra, que destruyeron en su totalidad el puente La Aguada 2, ubicado en el kilómetro 41.5, presentado en la madrugada el día sábado, 14 de mayo, cuando el alud se llevó la tractomula conducida por el señor Mauricio Pulsara, quien salió ileso, siendo auxiliado por efectivos del Ejército Nacional.


Por su parte, la Policía Nacional de Carreteras, declaro el cierre de total de la vía Panamericana y cuyos trabajos, de acuerdo al informe dado por la directora territorial del Instituto Nacional de Vías, Invias, tardarán unas dos semanas de intenso trabajo.

Se instalará un puente metálico militar provisional, en el sector que corresponde al municipio de Chachagüí. Obligando a los transportadores de pasajeros y de carga a hacer uso de la Antigua Vía al Norte, que atraviesa desde la ciudad de Pasto, las poblaciones de Villa Moreno, Buesaco, Cartago, la Unión, Mercaderes y Mojarras.

Durante los días sábado, domingo y lunes, esta ruta se ha visto copada por la gran cantidad de vehículos de transporte liviano, mediano y pesado. Originando largos e interminables trancones que afectan la economía de Pasto y de Nariño.

Solicitud al Gobierno Nacional

Ante la actual emergencia que vive nuestro departamento de Nariño, ya es hora de que el Gobierno Nacional, mire con mejores ojos, las necesidades más prioritarias de nuestra región y que ojalá se hagan efectivas las promesas para que tengamos una excelente vía Panamericana, en el cumplimiento de los Tratados Internacionales, porque es el paso obligatorio para unir a Colombia con los países de Sur América.

Informe especial para el Informativo del Guaico

Santiago de Cali, mayo 17 de 2022

Author: Miguel Cordoba

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.