El día que conocí Cumbitara

Hace un poco más de 30 años había oído de Cumbitara porque un primo, José Fernando Maya, tenía un compañero de estudios de ingeniería civil en la Universidad de Nariño, oriundo de este municipio nariñense, al que apodaron “Cumbia”, por su sitio de origen. Los dos ejercen la ingeniería civil en la actualidad.

Después de varios años de haberse conformado la Red Sindamanoy de emisoras comunitarias de Nariño ingresó la emisora comunitaria Cumbitara Sterereo, fue cuando tuve una mayor aproximación al municipio cumbitareño; primero con Pablo Córdoba, luego con las hermanas Gladis y Mariana Tobar, Arturo Portillo y en los últimos meses con Andrés Criollo, quienes han estado al frente del medio comunitario.

Durante el año 2018, en desarrollo de un diplomado de periodismo radial y construcción de paz, en el cual hice parte del grupo de docentes contratados por la Universidad del Valle, tuve la oportunidad de llegar a este territorio, ubicado en plena cordillera occidental; su cabecera municipal se encuentra en una ladera al “respaldo” del municipio de Los Andes, del cual fue corregimiento hasta 1968.

Me correspondió la tercera fase del diplomado con estudiantes de los municipios nariñenses de Policarpa y Cumbitara y de los cuatro municipios del Alto Putumayo.

El 2 de septiembre estuve en el acto de lanzamiento del diplomado en el salón de la Casa del Abuelo de Policarpa y empecé a conocer a los estudiantes de los dos municipios muy interesados en los temas comunicativos y en los proyectos que contribuyen a la construcción de paz.

Entre septiembre y octubre interactuamos con los estudiantes de los dos municipios por internet, utilizando la herramienta de Hangouts y de acuerdo a la programación se tenía que realizar una sesión presencial en Cumbitara.

El 16 de noviembre arreglé mi maleta y salí inicialmente a la ciudad de Pasto; en el terminal mixto nos encontramos con la socióloga Soraya Benavides, coordinadora del diplomado en el departamento de Nariño, y en seguida abordamos la camioneta que tenía como destino Cumbitara.

Tomamos la vía Panamericana hacia el norte hasta el corregimiento de Remolino, municipio de Taminango, en donde almorzamos; continuamos el viaje por una vía destapada por la cual cruzamos el río Patía y luego empezamos el terreno de ascenso por la cordillera occidental hasta el sector de Altamira, territorio de Policarpa y en seguida descendimos hasta la cabecera municipal de este municipio.

En Policarpa nos demoramos un poco mientras destapaban la carretera; proseguimos por una carretera destapada hasta El Ejido, luego de pasar por el Túnel, muy cercano al río Patía; nos detuvimos unos minutos en El Ejido y el conductor de la camioneta restableció el viaje hasta el destino establecido.

Nuevamente cruzamos el río Patía en sentido norte sur y empezamos el ascenso por una carretera llena de montaña a lado y lado hasta el sector de Tabiles en donde la vía se bifurca; continuamos a mano derecha por una carretera estrecha hasta cruzar una quebrada en medio de un gran cañón y proseguimos el ascenso final hasta la cabecera municipal de Cumbitara.

Llegamos al terminar la tarde, razón por la cual no pude tomar fotografías, actividad que realicé al día siguiente, la misma que combiné con la clase presencial en un salón ubicado en la parte posterior del templo de San Pedro, ubicado al frente del parque principal, en cuyo costado sur está el polideportivo. Profundicé en un ejercicio relacionado con la diferencia entre comunicación vertical y comunicación horizontal, a la cual debemos aspirar todos los ciudadanos.

Al mediodía terminamos la actividad pedagógica, almorzamos y tomamos una camioneta que realizó el recorrido por Pisanda, Los Andes, El Peñol, El Tambo, Nariño y Pasto; yo me quedé en Nariño y tomé una camioneta que me regresó a Sandoná.

Cumbitara se alista para ser la sede de la final departamental del Torneo Mil Ciudades de fútbol de salón en la cual participarán 16 equipos de los diferentes municipios de Nariño, entre ellos Sandoná. El certamen deportivo comenzará este martes 16 de noviembre, justamente tres años después del día que llegué a Cumbitara.

El territorio municipal de Cumbitara necesita el apoyo de las autoridades departamentales y nacionales para implementar proyectos productivos y especialmente un proyecto de mejoramiento de la vía de acceso.

Author: Miguel Cordoba

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