El flagelo del analfabetismo

Lo encontré en una de las droguerías de Sandoná. La vendedora, de manera gentil, le ayudaba con algunos trámites, que en la actualidad únicamente se pueden hacer por celular o por computador, porque él no sabe leer ni escribir.

Sus padres, que llegaron de un municipio vecino, en su juventud vivieron en una de las veredas sandoneñas, sin embargo no sé porque causa no enviaron a sus cuatro hijos a la escuela y no pudieron aprender a leer ni a escribir.

Carlos* en su juventud conformó su propia familia, sin embargo ha tenido más de un problema en sus actividades cotidianas, por sus limitaciones derivadas del analfabetismo.

Como Carlos hay varias personas en Sandoná y en los demás municipios nariñenses que están en similares condiciones.

Los gobiernos en diferentes épocas han ejecutado programas para atacar el analfabetismo, sin embargo el problema subsiste, por lo cual a la par de la estrategia de “búsqueda activa” que han implementado varios gobiernos locales para que los niños en edad escolar se matriculen en las instituciones educativas, de la misma manera se debería identificar a los adultos que no saben leer ni escribir, con el fin de formular y ejecutar un programa que los saque de esta condición.

“Las consecuencias del analfabetismo se reflejan en tres aspectos: social, político y económico todos ellos estrechamente vinculados” señalaron la autoras peruanas Esther Yolanda Lizana Puelles y Percy Simón Pinelo Risco en el libro “Tecnologías de información y comunicación (TICS) en programa social de alfabetización”.

Por su parte el pedagogo y filósofo brasileño Paulo Freire expresó: “Mi visión de la alfabetización va más allá del ba, be, bi, bo, bu. Porque implica una comprensión crítica de la realidad social, política y económica en la que está el alfabetizado.”

El numeral cuarto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas señala: “Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos.”

Las personas que padecen el analfabetismo no puede entender cuáles son sus derechos, debido a que en la mayoría de las veces son marginados por las comunidades y de otro lado tienen una mayor probabilidad de vivir en la pobreza.

Sandoná tiene experiencia en temas de inclusión social, basta con recordar que en el primer semestre del año 2005 la Asamblea Municipal Constituyente, liderada por el magister Jaime Arcos Moncayo, emprendió la tarea de identificar a las personas indocumentadas del territorio sandoneño en articulación con la Registraduría Municipal y otras entidades locales y el 18 de junio de este mismo año en el parque principal se realizó la jornada de entrega de documentos a adultos y menores de edad.

El líder comunitario Carlos Chávez realizó la propuesta, que fue aprobada en la Asamblea Municipal Constituyente y posteriormente ejecutada para beneficio de una gran cantidad de sandoneños.

Si tenemos en cuenta los programas de inclusión, justicia y equidad social, todos debemos contribuir a erradicar el flagelo del analfabetismo en cada uno de nuestros territorios. ¡Manos a la obra!

*Nombre ficticio

Foto: Sur y Sur

Author: Miguel Cordoba

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