El problema de la gasolina en Pasto

Por Pablo Emilio Obando
No quiero llover sobre lo mojado, simplemente
deseo realizar algunas observaciones sobre los problemas suscitados en la
ciudad de Pasto, y hasta en el departamento de Nariño, a raíz del decreto
nacional que viabilizó la venta de combustible subsidiado en nuestro
departamento. En primer lugar quiero
preguntarme a quién benefició esta medida, y por más vueltas que le doy no
encuentro razón alguna para afirmar que el pueblo
, es decir el que no tiene
carro ni otro tipo de vehículos, sea uno de ellos.

En primer lugar no se rebajó
el precio del transporte público, mucho menos de taxis. El pueblo soportó con el estoicismo de siempre
el incremento del transporte público no obstante la rebaja del precio en el
galón de gasolina, cuando lo correcto era el congelamiento de las tarifas
. Se
beneficiaron los empresarios del transporte que continuaron cobrando iguales o
superiores tarifas, para ellos si fue benéfica la rebaja del combustible. Sus
ingresos aumentaron considerablemente pues rebajaron los costos de operación
sin que ello se refleje en el costo
pagado por sus usuarios.  Bueno hubiese
sido que la rebaja en el precio de los combustibles siguiera esa misma lógica
económica.
Por otra parte ha sufrido la ciudad
considerablemente en lo referente a contaminación, pues los propietarios de
vehículos lo utilizan más debido a los bajos costos del combustible afectando
como es naturalmente el impacto ambiental ante la continua emisión de c02. Esta
medida va en contravía de lo pactado y acordado en otras ciudades del mundo
donde poseer o tener un vehículo se grava fuertemente con impuestos para evitar
un uso desmedido y exagerado
.  El
problema no es de un día sin vehículo como ingenuamente quieren hacernos creer,
el asunto es más profundo y va ligado a los precios de los combustibles. Se disparó la venta de combustibles pues los bajos precios nos permiten
abusar de estos beneficios concedidos por la ley. Si en verdad se quiere en
Colombia controlar y evitar la contaminación, se debe iniciar por desincentivar
el uso del vehículo particular, cosa que no se logra con subsidios al
transporte de combustibles.
Foto: Pablo Emilio Obando

Uno de los argumentos fue el contrabando en
las regiones fronterizas, pero, me pregunto, acaso no logramos el efecto
contrario y ahora se lo hace en nuestras propias narices, pues no se entiende
de otra forma el descaro de algunas estaciones de vender a precios nacionales,
ante la pasividad y permisividad de las autoridades municipales. Quién nos certifica que estos combustibles no
ingresaron subsidiados, o quién nos garantiza que es el mismo combustible
subsidiado pero vendido como si no lo fuera. 
Como quien dice, ahora nos roban en nuestra propia cara. Se debe comenzar por ahí, por prohibir de esta
manera la venta de combustible a precio nacional en una región donde por ley el
precio es diferencial
.

No se crea que abogo para que nos incrementen
el precio de la gasolina. Eso sería absurdo y descabellado. Simplemente me
permito sugerir a las autoridades competentes la implementación de medidas
complementarias que nos permitan una convivencia adecuada con nuestro medio
ambiente. Los bajos precios de la gasolina deben redundar, como le expresé
cuando se anunciaba la rebaja en el precio de los combustibles en nuestra
región, para que se incentive el uso de transporte público trasladando sus
beneficios a los usuarios
. Con bajas tarifas en buses y taxis los usuarios
encontrarán mejores condiciones y los ciudadanos en general una forma para
ahorrar y movilizarse.
De otra parte, se dice en los corrillos, que
ese subsidio a los combustibles para Nariño, nos está saliendo demasiado caro,
pues nos cobran por la derecha negándonos recursos para obras tan importantes
como vías de cuarta generación o de obras de infraestructura
, he ahí la razón
de los constantes anuncios de la ausencia de esas vitales obras para nuestra
región.
Y de todas maneras, si la gasolina comienza a
escasearse a los pocos días de iniciado cada mes y nos toca comprarla a precio
nacional, de qué nos sirve un subsidio que no se sabe a dónde va a parar.
Considero que los verdaderos beneficiados, es decir los grandes transportistas,
están en la obligación legal y moral de trasladar los beneficios de los bajos
costos del combustible al maltratado pueblo
que, aunque salga con banderitas y
afiches a las calles a defender el subsidio de la gasolina, no se ha
beneficiado absolutamente en nada y si cuando ante la escasez de la gasolina se
les cobra en exceso en taxis y otros medios de transporte.
Es hora de hablar en serio. Ya no bastan las
lacónicas protestas de los ¡!!abajo, abajo, abajo!!! o de los ¡!!presente,
presente, presente!!!. Nos llegó el momento de analizar las verdaderas
incidencias para nuestra región y nuestra gente de unos subsidios a los
combustibles que han enriquecido a muchos y han empobrecido a otros tantos
. ¡!El
pueblo soberano tiene la palabra!!
Este es un espacio de opinión destinado a
columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas
pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a
este fin por el blog Informativo del Guaico y no reflejan la opinión o posición
de este medio digital.

Author: Miguel Cordoba

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