Escritor sandoneño envió carta al alcalde

Medellín, 23 de marzo de 2012.
Doctor
Camilo Gómez Montero
Alcalde de Sandoná
E. S. D.
Apreciado Señor Alcalde:
Por medio de la presente deseo expresarle mi
agradecimiento a su amable invitación para asistir a la celebración de los
primeros cinco años de nuestra Banda Infantil Pote Mideros
, con gran acierto y
dedicación fundada y dirigida por nuestro paisano, el Profesor Nelson Luna
Benavides.
Mi deseo habría sido estar ahí hoy para
festejar esta noche con usted, con el profesor Luna, con cada uno de los niños
de la Banda y con todos los sandoneños que amamos ese pedacito de cariño que se
llama Sandoná, bello sueño que para mí es mi Itaca, a la que siempre aspiro
volver como Ulises, el viajero griego de la Odisea
. Mis ocupaciones de trabajo
y la gran distancia me privan de hacerlo, desafortunadamente.
La música es el gran orgullo de Sandoná.
Nuestros músicos nos han dado la alegría de sus fiestas y la gloria del nombre
de nuestra tierra que se ha paseado de la mano de ellos regional, nacional e
internacionalmente.
Como ejemplo para nuestra infancia y
adolescencia deseo aprovechar esta ocasión para recordar a nuestro gran Pote
Mideros
.  Conocí a Jorge Rodríguez
Mideros (El Pote), de toda mi vida, pues el privilegio de nuestra familiaridad
(su esposa, doña Alicia Gómez de Rodríguez, mi tía, hermana de quien fuera mi
madre) así lo había permitido. Conocí de oídas su trajinar desde su niñez y
juventud, junto con el largo viaje en esos tiempos desde nuestro lejano Sandoná
al que siempre llevó en su corazón, hasta su conversión en la primera trompeta
de Colombia
y uno de los músicos más cotizados de Latinoamérica, orgullo y paradigma
para nosotros sus coterráneos.
Así supe que de la banda municipal de Sandoná,
población parapetada en una de las estribaciones del volcán Galeras, casi
adolescente llegó a formar parte de la banda municipal de Zipaquirá
, desde
donde con la disciplina, la arrogancia, el coraje y el tesón que nuestras
breñas dan a sus hijos, llegó a ser la primera trompeta de la Orquesta
Sinfónica de Colombia
. Conocí paso a paso también -por carta a su madre-, ese
primer viaje que en 1941 lo trajo al centro del país, anotando en él, con
rigurosa escrupulosidad, cada uno de los minutos de los cuatro días que demoró
en llegar desde el bello Sur hasta el centro del país
.
Por conocimiento directo que tuve de él, me
impactó su talento unido a una férrea disciplina
. Siendo ya Profesor del
Conservatorio de la Universidad Nacional y Primera Trompeta de la Orquesta
Sinfónica de Colombia, todos los días madrugaba a estudiar teoría y práctica
musicales
. Doy testimonio directo porque lo ví y lo oí. Este ejemplo de
disciplina es imprescindible en cualquier emprendimiento que hagamos en la
vida, sea en las ciencias, en el arte, en el deporte o en cualquier otra
utopía. Siempre debemos buscar la excelencia. Dios nos da el talento. La
disciplina nos toca a nosotros; es nuestro humano aporte
. La disciplina es, por
ejemplo, cambiar la comodidad de cualquier programa de televisión por la
práctica repetida de los ejercicios o de la lectura con fines investigativos.
Eso lo tenía claro nuestro gran Pote Mideros y esa debería ser su enseñanza
para nuestra niñez y adolescencia.
Por último, Señor Alcalde Camilo Gómez
Montero, reciba usted mi abrazo de agradecimiento por su gentileza en esta
invitación
, transmítalo por favor al Profesor Nelson Luna Benavides y, en él,
para cada uno de los niños y niñas integrantes de la Banda Infantil Pote
Mideros.
De Usted atentamente:

Alejandro García Gómez.

Author: Miguel Cordoba

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *