Historia: la Navidad sangrienta de 1822 en Pasto

Por Manuel
Erazo Cabrera
Ismael Botina
popular maestro Buchón, quiere hoy, recordar la historia con un hecho trágico
ocurrido hace 194 años, en Pasto, conocido como “La navidad sangrienta”
; un
episodio que desconocen los jóvenes, no lo enseñan nuestros colegios, sino que
llega a nuestros días, gracias a los historiadores que se dieron la tarea de
recoger la tradición oral.

Veamos cómo era
la ciudad de Pasto, en 1822: contaba con unos diez mil habitantes, 8.500 en el
caso urbano y el resto en los campos
; las fiestas religiosas eran la diversión
popular, especialmente el día de la Virgen de las Mercedes, pólvora, castillos
y vacaloca; la gente jugaba a elevar cometas, hacía bailar el trompo y el
cuspe; una ciudad llena de conventos y templos; las casas tenían huertos con
aromáticas y lechugas; la base de la economía era la agricultura; las casas
eran de tierra pisada con techos de madera rolliza de eucalipto; las calles
principales empedradas; la gente se aprovisionaba de agua en las pilas
públicas, donde se enteraban de los chismes familiares
.
La vida era
tranquila y placentera, pero un buen día, exactamente el 24 de diciembre de
1822, el pueblo de Pasto, en plena Navidad, sufre la más terrible pesadilla y
pánico
; a eso de las tres de la tarde se tienen noticias del avance de las tropas
del ejército de Bolívar, al mando del general Sucre, con miles de soldados de
los batallones Rifles, Bogotá y Vargas, hombres sin corazón dispuestos a
cometer toda clase de vejámenes.
La gente
asustada y tratándose de proteger se encierra en los templos y fue peor, porque
es ahí donde se cometen las más crueles violaciones. Los enfurecidos hombres
entran montados a caballo, a la iglesia de Santiago, que es la primera que encuentran
y cometen la orgía más horrible. Mataron a hombres, mujeres, niños, y la sangre
chorreaba por la calle empinada; por eso más tarde se la llamó “La calle del
Colorado”
.
Los episodios
son infernales. A pocos metros de la iglesia de Santiago, un soldado le
arrebató de las manos su hijo a la madre desesperada. Ella enloquecida trata de
recuperarlo, pero otro soldado la degüella. Acto seguido, el soldado que había
quitado el niño, en medio de una carcajada lo lanza al aire y lo ensarta en la
bayoneta. Son escenas de terror. La matanza duró tres días, se cree que
murieron dos mil pastusos, hubo violaciones de monjas en los conventos
; los
muertos quedaron tendidos en las calles y el olor de la ciudad era
insoportable.
Dice el
historiador Ignacio Rodríguez Guerrero: “nada es comparable en la historia de
América, con el vandalismo de la noche del 24 de diciembre de 1822, cometidos
por el general Antonio José de Sucre
”, como represalia a la forma de pensar el
pueblo de Pasto”.
Pasto, reclama
perdón…

Todas estas historias son del libro que acaba de
publicar Jaime Santacruz Santacruz, titulado “Navidad sangrienta de 1824”
.

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Author: Miguel Cordoba

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