La eficiencia de Pasto

Deportivo Pasto
Foto elespectador.com
Oscar Pérez

Por: Juan Diego Ramírez C.

¿Cuál es el secreto de un equipo con escasos
recursos que alcanza cinco finales en cuatro años en el fútbol colombiano?
Este Deportivo Pasto que protagoniza todos los
torneos que disputa conserva los valores de los tiempos olvidados: el sentido
de pertenencia, la representación de los hinchas, el orgullo del jugador por
vestir una camiseta, el sentimiento visceral y desinteresado
.

“Esta ciudad
tiene esa magia, muy pocas pueden decir en el país que viven para un club”,
cuenta Carlos Giraldo, capitán del equipo.

Acá salgo a la calle y sólo me dicen
‘gracias’, me demuestran cariño
. Me ha pasado que voy a restaurantes y cuando
voy a pagar me dicen que es cortesía de la casa, que me agradecen las alegrías
que les he dado. Por eso la camiseta de Pasto ya es parte de mí; es un equipo
al que le tengo un cariño especial”.
La institución, además, alimenta ese
sentimiento con una gestión admirable. Desde que empezó el proceso del técnico
Flabio Torres en el torneo de ascenso en 2011, los jugadores no han tenido
problemas —lo dicen ellos mismos— al recibir sus salarios a tiempo y contar con
el resto de garantías laborales. “Hace poco tuvimos una diferencia y se arregló
rápidamente. No tenemos problema con nada. Nos cubren transporte, buen
hospedaje, todo. No tenemos queja alguna”, añade Carlos Giraldo, quien cree que
el secreto del Pasto, además, ha sido la buena elección de jugadores
y, tras el
título de la B, la continuidad del proceso para el torneo de la A en 2012.
En materia deportiva, la nómina del Pasto
cuesta $280 millones al mes, una de las más baratas de la primera división
,
junto a las de Quindío y Chicó. En el aspecto administrativo cuentan con 10
empleados cuyos salarios no suman más de once millones de pesos: un austero
capital social con grandes facultades para encontrar patrocinios y recursos
para brindarles garantías a los jugadores. De ahí que la camiseta oficial del
equipo esté repleta de patrocinadores: son siete, entre ellos la Gobernación,
que aporta más de mil millones de pesos al año
, y la Alcaldía, que invierte
casi 500. En total, el Pasto recibe $2.800 millones cada temporada por
patrocinadores y $1.800 millones por taquilla (promedio de asistencia de
7.000).
“Hay mucho apoyo porque es el equipo de la
ciudad”, asegura Manuel Sánchez, gerente general del Pasto. “Una vez un
particular quiso comprar el club pero los asociados (que son 700) no lo
permitieron porque es un patrimonio del pueblo, de la ciudad”.
“Es que este conjunto es nuestro embajador”,
cuenta el presidente Iván Herazo, “es nuestra representación ante el país y un
tesoro preciado
. También por eso le apostamos a promocionar jugadores propios
de las divisiones menores. Lo primordial es darles la oportunidad a los de aquí
antes que a los de afuera”.
Y cada día crecen más las filiales del club:
la escuela de niños de entre 6 y 14 años está compuesta por casi 500 y los
juveniles son 70
. “De hecho, estamos próximos a vender un jugador a Europa, un
centro delantero excepcional (Juan José Narváez)
. Esa es la idea: que pronto
podamos exportar a nuestros futbolistas. Pensamos como marca”, añade el
presidente, quien llegó al club en 2008.
Desde entonces, el equipo ha alcanzado cinco
finales: una de Copa (2009) y otra de Liga (2012) con Santa Fe, dos de ascenso,
contra Itagüí y Centauros, y la próxima de Copa Colombia contra Nacional, que
es casi tres veces superior en valor de plantel
. Pero, a veces, sólo los
millones no ganan títulos.

Author: Miguel Cordoba

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