La Ilustración…!!!

Por Miriam
Obando Acosta
Facebook: miriam.obandoacosta
La Ilustración
que surgió en el siglo XVIII en Europa estuvo compuesta por pensadores e
intelectuales convencidos de la necesidad de liberar a los hombres de los
prejuicios
que habían dominado sus mentes y espíritus en el pasado durante
mucho tiempo. Prejuicios comprendidos como juicios que los hombres suelen
emitir en sus diálogos cotidianos que carecen de fundamento en la realidad, que
adolecen de pruebas empíricas que los acrediten como verdaderos; pues los
prejuicios tienen el gran defecto que son juicios que los hombres que los
sostienen creen que son verdaderos sin poder probar que lo son.

Y para estos
pensadores los principales prejuicios eran los de carácter religioso
, eran los
juicios religiosos que la inmensa mayoría de los hombres sostenían como verdaderos,
siguiendo los relatos bíblicos, sobre los orígenes del mundo y de la vida
humana, sin poder indicar los hechos o acontecimientos de la realidad natural
que los confirmaran. Por eso se tornaba urgente y necesario criticar la
pretendida validez de estos prejuicios para que los hombres se liberaran de su
negativa presencia que les impedía acceder a la verdad.
Pero para poder
criticar los prejuicios era necesario acudir a los juicios que se habían
acreditado como verdaderos, como juicios sustentados en algo de la realidad, a
los juicios científicos. Pues solo se puede criticar con razón un juicio
carente de fundamento en la realidad con uno que sí lo tenga, con un juicio
verdadero
. Y los juicios o proposiciones científicas, especialmente de la naturaleza,
son tales porque precisamente han probado ser verdaderos. De ahí que para los
pensadores ilustrados la labor imprescindible de criticar los prejuicios
religiosos consistía en demostrar su no verdad enseñando o ilustrando a los
hombres que los poseían con los juicios o conocimientos científicos de la
naturaleza. Enseñar y divulgar ampliamente los conocimientos científicos a
todos los hombres de su tiempo se convirtió, entonces, en una tarea esencial, y
al mismo tiempo, complementaria de la crítica de los prejuicios religiosos;
tarea que emprendió ejemplarmente Diderot en Francia al dedicar casi toda su
vida a escribir con varios colaboradores su famosa y vasta Enciclopedia de los
conocimientos científicos.
Como además la
facultad esencial que les permite a los hombres aprender los conocimientos
científicos es su razón se trata, entonces, que no solo la usen para
aprenderlos efectivamente sino además se atrevan a emplearla. Por eso Kant en
su famoso texto ¿Qué es la Ilustración? contestó diciendo que es la entrada de
los hombres a su mayoría de edad, a su madurez, en la que deben atreverse a
usar su razón, es decir, decidirse a ser sujetos racionales
. Pues cuando se
deciden a usarla no solo quedan en condiciones de aprender y enseñar
conocimientos científicos sino también en condiciones de criticar los
prejuicios, los juicios infundados sobre algo en el mundo que tienen y que han
considerado hasta ese momento como verdaderos.
Por eso la
principal y más valiosa enseñanza de los pensadores ilustrados es la de que
cada vez que alguien afirma ante otros o ante sí mismo algo que pretende ser
verdadero tiene la obligación racional de probar con evidencias empíricas y
argumentos que en efecto lo es
. Solo cumpliendo esta obligación se convierte en
un verdadero sujeto racional, en un ser que ha integrado en sí mismo esta
enseñanza ilustrada fundamental.
Pero los
pensadores ilustrados no solo se limitaron a reivindicar y promover la
enseñanza del saber científico de la naturaleza a todos los hombres, y a
mostrarles la obligación de probar tal como los hacen los científicos, los
juicios que emiten en sus actos del habla cotidiana cuando pretenden ser
verdaderos, sino que también forjaron un nuevo saber trascendental sobre su
ser: el de que todos son por naturaleza libres e iguales entre sí. Los
pensadores ilustrados con Rousseau a la cabeza se percataron con claridad que
los hombres nacen libres e iguales, que poseen esta condición y atributo como
parte integrante de su naturaleza humana
. Saber que los revolucionarios franceses
expresaron en la consigna y lema fundamental de su batalla política de
libertad, igualdad y fraternidad y que posteriormente plasmaron en el texto
constitucional de nuevo Estado republicano que fundaron, convirtiéndolo así en
su fundamento esencial. Y que además se convirtió en un saber que las escuelas
y centros educativos de este nuevo Estado, y de todos los centros educativos de
todos los nuevos Estados que lo asumieron como su fundamento normativo,
comenzaron a enseñar a todos los miembros de sus sociedades para que
aprendieran como parte esencial de su formación humana.
Este nuevo
saber esencial sobre el ser de los hombres forjado por los pensadores
ilustrados fue celebrado con gran entusiasmo como un gran acontecimiento
socio-cultural e histórico por grandes artistas como el poeta Federico Schiller
y el genial músico romántico Ludwig van Beethoven. Schiller en su poema La oda
de la alegría nos dice que los hombres sienten una gran alegría al saber que
son libres e iguales-hermanos entre sí
; al aprender ilustrados por los
pensadores ilustrados de esta verdad de sus existencias sienten naturalmente
una inmensa alegría que les brota precisamente de saberse unidos e integrados
en una única humanidad. 
Dice Schiller:
¡Oh amigos, no
en esos tonos!
entonemos otros
más agradables
y llenos de
alegría
¡Alegría!
Alegría!
Alegría, bella
chispa divina,
Hija del
Elíseo,
penetramos
ardientes de embriaguez,
¡Oh celeste! en
tu santuario
Tus encantos
atan los lazos
que la rígida
moda rompiera;
Y todos los
hombres serán hermanos,
bajo tus alas
bienhechoras.
Quien logró el
golpe de suerte
De ser el amigo
de un amigo;
Quien ha
conquistado una noble mujer,
¡Que una su
júbilo al nuestro!
¡Sí, que venga
aquel que en la tierra
pueda llamar
suya siquiera un alma!
Y quien jamás
lo ha podido,
¡Que se aparte
llorando de nuestro grupo!
Se derrama la
Alegría para todos los seres
por todos los
senos de la Naturaleza;
Todos los
buenos, todos los malos,
Siguen su
camino de rosas.
Ella nos dio
los besos y la vida,
Y un amigo,
probado hasta en la muerte;
Al gusanillo
fue dada la voluptuosidad,
Y el querubín
está ante Dios.
¡Ante Dios!
Alegres, como
vuelan sus soles
A través de la
espléndida bóveda celeste,
Corred,
hermanos, seguid vuestra ruta,
Alegres, como
el héroe hacia la victoria.
¡Abrazaos,
millones de seres!
¡Este beso para
el mundo entero!
Hermanos, sobre
la bóveda estrellada
Habita un padre
amante.
¿Os
prosternáis, millones de seres?
Mundo,
¿presientes al Creador?
¡Búscalo por
encima de las estrellas!
¡Allí debe
estar su morada!
Y Beethoven
extraordinariamente entusiasmado con este poema lo integró a la parte final de
su 9 sinfonía para que lo cantara un coro
. Con este coro Beethoven amplió y
elevó su contenido dándole un carácter sublime a esa buena nueva que apareció
en el horizonte intelectual y político de la época de la libertad e igualdad
entre los hombres.

Los hombres
modernos, entonces, son tales porque no solo han aprendido e interiorizado
estos dos saberes fundamentales, no solo porque se han hecho conscientes de la
libertad y la igualdad natural que los unifica, sino también porque al
aprenderlo y saberlo lo celebran
.

Este es un espacio de opinión destinado a
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pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a
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de este medio digital.

Author: Miguel Cordoba

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