Lanzamiento de libro de poemas

En el paraninfo
de la universidad de Nariño se realizó el lanzamiento del libro de poemas
“Elipsis” del escritor sandoneño Mario Rodríguez Saavedra
el lunes en la noche.

En la presentación del libro el poeta expresó “Este libro es un recuento de mis abismos… “Elipsis” es un libro de poemas que
he concebido como mi carta de navegación para un viaje triste a través de mis
lágrimas
… es un autorretrato de mi convicción de náufrago, un muestrario de las
nieblas que mucha gente no ve detrás de mis gestos”. 
Este es el cuarto libro
del escritor sandoneño luego de haber publicado “Los funerales del invierno” en
2003, “Sinfonías del malestar” en 2005 y “Prosas ambulantes” en 2009. 
Rodríguez
Saavedra señaló que en el inmediato futuro piensa publicar un libro de
aforismos y otros dos poemarios, sobre los cuales ya está trabajando.
Palabras de presentación de mi libro de poemas
“Elipsis”
A la Academia le debo mi trabajo, la hermosa
oportunidad de poderme encontrar con jóvenes para hablar de la vida y de la
literatura. Artísticamente, y sobre todo poéticamente no le debo NADA  a la Academia, a la Academia no le debo NADA…
Artística y poéticamente me debo a mi familia… A Rafael Saavedra y Laura
Casanova, mis abuelos maternos, les debo la fuerza para atravesar los caminos,
el inmenso abrigo. A Elizabeth Saavedra, mi madre le debo las agallas, la
complicidad conmigo y la convicción para decir las cosas de frente, ah… esa
mujer hermosa y valiente que me ha amado de verdad. A Sofonías Rodríguez, mi
padre, le debo la música, la de la máquina de escribir y la de José Alfredo
Jiménez sonando en mi alma desde niño, ah… ese hombre hermoso que me ha amado
de verdad. A mi hermano Erney le debo la chimenea, el fuego listo de su corazón
cuando me recibe en el frío triste de mi Bogotá amada. A mi hermano John Jairo
le debo el primer libro de poemas que me knockeó, el amor de poeta a poeta
entre lágrimas. A mi hermana Eliana le debo el enternecimiento y el consuelo
cuando no tengo a dónde ir. A mis sobrinos, Samuel y Violeta, el reposo y el
maravilloso asombro amoroso en un siglo de muerte y horror. A mi ahijada Laura
la hermosa historia de habernos visto crecer en el abrazo… poéticamente me debo
a mi familia, a mi manera de dejarme herir y enternecer del mundo… a mis
abismos…
… y para hablar de abismos, voy a acordarme de
los muertos que viven en mí. Mostrándoles mi altar de ausencias. Del tío
Melchor Saavedra tengo una foto vieja en mis pupilas y unos poemas dictados a
mi madre… Ese viejo poeta elegiaco me aguarda para recitarme el poema que
escribió, ese de “el Hombre Pobre”. De mi tía Zoila tengo sus brazos
acurrucándome en las tardes frías, sé que me tiene un café listo y eterno. De
mi abuela Enriqueta tengo sus manos tejiendo sombreros y abrazándome… sé que me
espera con sus muñecas de pan para jugar conmigo. De mi abuelo Sonfonías tengo
una foto vieja en el álbum familiar y las cartas escritas desde la guerra de
1930. Nunca lo vi pero sé que me espera para arrullarme. Ximena Erazo vivió mis
soledades, fue la primera que vio un libro completo de mis poemas y me dijo que
eran buenos, no sé si tenía razón, pero todavía la amo y la sigo llorando en
mis gestos. Silvio Sánchez Fajardo, el único pensador importante de Nariño del
siglo XX y de éste me dejó un beso en la mejilla y un abrazo sentido cuando
publiqué mis Funerales del Invierno… estaba deliciosamente borracho,
deliciosamente amoroso como siempre… ah Silvio, hoy te recuerdo y te digo que
tus gestos conmovedores siguen conmigo y que todavía la gentuza que nunca te
llegó siquiera a los talones de tu pensar te sigue atacando, haciéndose úlceras
desde su impotencia e incapacidad. César Buchelli me ofreció buen trago de
delirio… y me lo tomé y deliramos… me tiene una botella completa, lista para
beber. Jaime Arcos Izquierdo me abrió las puertas de su casa, sus abrazos y
desencantos, nos escribimos poemas como dos enamorados… el frío de la vida fue
nuestra banca de parque… hace un rato se fue… sé que me espera para bebernos
este libro mío de hoy y los suyos que no conocí…
Y mis otros abismos son las mujeres que se han
ido y que amé y que amo y que dejaron sus perfumes helados… ellas me otorgaron
el vacío de los domingos, el encanto de una vida en blanco sobre una hoja en
blanco… yo sé que nos cruzaremos las miradas en el purgatorio.
Este libro es un recuento de mis abismos…
“Elipsis” es un libro de poemas que he concebido como mi carta de navegación
para un viaje triste a través de mis lágrimas… es un autorretrato de mi
convicción de náufrago, un muestrario de las nieblas que mucha gente no ve
detrás de mis gestos.
El poeta, este poeta es un poeta de abismos…
gracias a todas y todos los que me abrazan y que saben que a pesar de eso me
sigo sintiendo solo.
Mario Rodríguez, Diciembre de 2012.

Author: Miguel Cordoba

2 thoughts on “Lanzamiento de libro de poemas

  1. Una muestra de lo que esconde los rostros y los gestos, Felicitaciones Mario por tu poesía. Me asalta la duda de tu juicio sobre los pensadores de la región.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *