
La Asamblea Departamental de Nariño aprobó, en segundo debate, el proyecto de ordenanza que actualiza la Política Pública de Salud Mental 2026-2034 y la Política Integral para la Prevención, Reducción de Riesgos y Daños, y Atención del Consumo de Sustancias Psicoactivas 2026-2033.
La iniciativa, impulsada por el Instituto Departamental de Salud de Nariño (IDSN), establece una nueva hoja de ruta para fortalecer las acciones de promoción, prevención y atención en salud mental, así como la respuesta institucional frente al consumo de sustancias psicoactivas.
La aprobación de la ordenanza coincide con el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, fecha en la que se busca fortalecer la conciencia y las acciones encaminadas a prevenir este fenómeno. En este sentido, las políticas actualizadas contemplan estrategias de contención, detección temprana y mitigación del riesgo suicida en las comunidades.
Uno de los principales cambios es que las acciones estarán articuladas directamente con la Atención Primaria en Salud, incorporando aprendizajes derivados de la pandemia, enfoques diferenciales y de inclusión, mecanismos de evaluación y seguimiento, promoción de la salud, prevención y gestión intersectorial.
Una estrategia territorial articulada
La nueva política establece un plan intersectorial coordinado, con el propósito de superar la ejecución aislada de acciones entre las diferentes dependencias y consolidar una estrategia común para el territorio.
Esta articulación busca optimizar los recursos institucionales y facilitar intervenciones de mayor impacto, teniendo en cuenta las particularidades y necesidades de los diferentes grupos poblacionales de Nariño.
La ordenanza también permite gestionar fuentes complementarias de financiación por parte de la Gobernación de Nariño y amplía la participación de actores sociales en las acciones relacionadas con la salud mental y la prevención del consumo de sustancias psicoactivas.
El IDSN tendrá a su cargo el seguimiento técnico de la implementación, con el propósito de verificar el cumplimiento de las metas establecidas, fortalecer la red de atención y mejorar los indicadores departamentales de salud mental.
Con la aprobación de estas políticas, el departamento cuenta con un nuevo marco institucional para orientar durante los próximos años las acciones de promoción del bienestar, prevención de riesgos y atención integral en salud mental y consumo de sustancias psicoactivas.





