Pasto, cuna del fútbol colombiano

Por Jorge Enrique Tello Chávez
jet.30@hotmail.es

Así tituló su artículo sesudo, analítico y con valiosos
datos fidedignos el periodista nariñense NEFTALÍ BENAVIDES RIVERA
, Miembro de
la Academia Nariñense de Historia en Mayo de 1.975, cuando con “pelos y
señales”, refutó lo escrito por el cronista deportivo Arturo Navas Venegas, en
la desaparecida Revista del Ejército, el 7 de Agosto de 1.973 y que a los pocos
días, apareció en El Siglo de Bogotá, el cual sostiene que el fútbol ingreso a
Colombia por Barranquilla en 1.914.

Tema que toma vigencia en la actualidad, cuando EL DEPORTIVO
PASTO, disputa la Gran Final del Fútbol Colombiano
, frente al Independiente
Santa Fe, produciendo en la afición nariñense una gran alegría y felicidad, al
buscar su segunda estrella en su corta vida profesional, de llegar a la elite
del rentado nacional.
En mi biblioteca conservo esta importante reseña histórica,
la cual aparece en el No. 83 de la Revista Cultura Nariñense, en la cual, nos
narra los aportes de ULPIANO BUSTAMANTE, quien asegura: “Mr. LESLIE O. SPAIN,
inglés de nacimiento, se vino de Inglaterra su país natal a Panamá, con el
objeto de agilizar el envío de Sombreros “Panamá Hats”
, en donde le informan
que se fabrican en Sandoná, La Unión y El Tambo, en el Departamento de Nariño.
Vía marítima llega a Tumaco y de allí se traslada a Pasto. Se hospeda en el
Hotel Central, ubicado en la Plaza Principal, desempaca de su maleta, varias
obras en inglés, un diccionario inglés – español, su ropa, útiles de aseo, una
pelota de fútbol, un par de zapatos para jugar este deporte y una bomba de mano
para inflar”.     
En la ciudad de Pasto, se pone en contacto con otros
comerciantes, como Mr. Stanley V. Woodcock de “La Casa Inglesa”, Don Juan Rosero,  negociante de sombreros, Nabor Enríquez y Don
Manuel María Navarrete. Se enamora de la dama pastusa, Belarmina Granja, con
quien arrienda la que fuera la Casa Consistorial en “Rumipamba”, hoy San
Andrés. En la primera planta ubica la fábrica de sombreros de paja toquilla,
contratando a hábiles tejedores traídos de Sandona
y en la segunda planta la
residencia de su nuevo hogar en Pasto.
En una tarde de NOVIEMBRE DE 1.909, saca de su equipaje la
pelota, la infla y sale a la plazuela de San Andrés
, uniformado con camiseta a
rayas azules con blanco, pantaloneta larga blanca, medias del mismo color y
zapatos con carramplones sujetos con clavos. El Mister es seguido por sus
trabajadores Ulpiano Bustamante, Antonio Bastidas y todos los obreros de su
novel empresa.
El “primer estadio” fue la plaza empedrada de San Andrés, en
la cual, el único obstáculo era “la vieja pila” de agua que se erigía en el
centro. A los tres meses conformó el primer equipo en Colombia, que saltó a la
cancha en enero de 1.910, con la mayoría de sus operarios, entre los que
estaban, Enrique Gómez, Pedro Marcos de la Rosa, Gonzalo Chicaíza, Eloy
Enrìquez, Arcesio Benavides, Ulpiano Granja, Nabor Guerrero, Anselmo Enrìquez,
Luciano Zambrano, Ignacio Ordóñez, Eleazar Eraso, José Benavides, José Narváez,
Justo Parra y Alfonso Ocaña. Muchos lo empezaron a practicar descalzos, algunos
con alpargatas, los más osados se amarraban unos trapos a sus pies y otros lo
hacían con sus zapatos de calle.  Mr.
Spain acondicionó la sala de su residencia como a Sede del naciente Club
Deportivo, en donde ayudado de un pizarrón, daba lecciones de balompié,
llegando a sus oídos los primeros vocablos ingleses usados en fútbol, los
cuales empezaron a familiarizarse en el desarrollo de los partidos y que cada
uno escribía en las libretas de apuntes que él les proporcionaba.
Luego se les presentaron problemas con el cura párroco, que
se quejó junto con los dueños de las casas vecinas, al ser víctimas de los
balonazos
, que en épocas de invierno, dejaban impregnadas sus huellas en las
blancas paredes de sus edificaciones. Por tal razón, se vieron obligados a
trasladar sus primeros encuentros deportivos, a los grandes potreros del Ejido,
en donde hoy está el Monumento al Trabajo, la cancha de chaza y los Almacenes
Alkosto.
En cartas que les escribe a sus padres a Inglaterra, les
informaba sobre los avances de su prolifera empresa de fabricación de sombreros
de paja toquilla, de los cuales, les hacía grandes embalajes vía marítima,
contándoles también, sus labores deportivas, por estar enseñando el “football”
y que necesitaba le envíen dos uniformes para sus equipos
, con camisetas,
pantalonetas, medias y “guayos” sobre medidas de sus jugadores, que tenían un
talle inferior al de los ingleses.
Como agradecimiento a sus muchachos Mr. Spain, dotó la sede
del equipo, que era la sala de su residencia, con una mesa de billar, juegos de
mesa como damas chinas, parqués, dominó y ajedrez. Al cabo de dos meses
llegaron a Pasto los uniformes, Camisetas a rayas azul y blanca, pantalonetas
largas hasta la rodilla, medias blancas y “guayos”
con carramplones y
terminados con piel de cerdo. El otro juego era con camisetas de color azul,
para diferenciar a los anteriores y poder alinear al otro equipo.
El uniforme fue entregado a cada jugador por valor de siete
pesos, que cada uno debía ir pagando cinco reales semanales, hasta completar su
valor total. En cambio en Barranquilla, según la crónica de Navas Venegas, el
costo de solo la camiseta era de cinco pesos, claro que ya fue cuatro años más
tarde.
Las prácticas se realizaban en el Ejido, los domingos de
seis a ocho y media de la mañana
. A las cuales asistían los pobladores de
Pasto, la Laguna, Buesaquillo, Dolores y San Fernando. Todos tenían la
costumbre de madrugar a la misa de 5 a.m., en la iglesia de Santo Domingo, hoy
Cristo Rey y de allí se desplazaban al campo de fútbol, que queda muy cerca del
“Lago de Centenario”. Mr. Spain los obligaba a trotar por varios minutos, antes
de empezar un partido de “football”. No se les permitía fumar y finalizado el
encuentro, los premiaba con el obsequio de dos bultos de naranja traídas de
Sandoná
.
Luego invitaba a sus jugadores a su residencia, en donde les
ofrecía a todos una sola copa del buen vino que traía de Europa. En horas de la
noche hacía reuniones sociales, cuando Mr. Spain, demostraba también sus
grandes dotes musicales, tocando la cítara y el arpa, cantando hermosas
melodías en inglés y español. El 20 de Julio de 1.910, se conmemoró el PRIMER
CENTENARIO DE NUESTRA INDEPENDENCIA y entre los puntos sobresalientes del
programa oficial, fue la realización del partido de football, entre las dos
escuadras de sus equipos
, los cuales jamás tuvieron nombre propio, para
identificarlas.
El furor por el fútbol fue creciendo en la sociedad pastusa,
que domingo tras domingo, se daba cita en el Ejido con la mayoría de las
familias pudientes de la ciudad. Por esos tiempos en su segunda Rectoría de la
Universidad de Nariño, Monseñor BENJAMÍN BELALCAZAR, manifestaría: “Que el
deporte ha de ser parte muy importante de un sistema de educación y tiene tanta
importancia como la disciplina más efectiva para implantarlo en el Claustro,
por ser el deporte un regulador de esas funciones, les comunica movimiento y
hace de su ejercicio el ideal para una constitución sana”. Por esta razón se
pone en contacto con Mr. Spain y lo invita a congregar a los universitarios a
practicar ese nuevo deporte del “football”, bajo su orientación y dirección
deportiva, lo cual acepta y son muchos los jóvenes de las Facultades de Derecho
e Ingeniería, que empiezan a practicarlo en nuestro medio.
Lastimosamente en 1.914 estalla la Primera Guerra Mundial,
que obliga a Mr. Spain a vender su factoría de Sombreros de Paja Toquilla, a
terminar con sus compromisos deportivos con la región, prepara maletas, se
despide de Pasto y se enrumba con destino a su patria chica, Inglaterra en donde
piensa defender a su país y a su familia, del conflicto bélico que se
avecinaba, debido al asesinato del Archiduque Francisco Fernando de Austria, en
Sarajevo el 28 de Junio de 1.914.
Con estos documentos fidedignos, una vez más, los nariñenses
reclamamos el honor de que la ciudad de Pasto, es la CUNA DEL FÚTBOL COLOMBIANO

y que de acuerdo al gran historial que viene escribiendo con letras de oro, EL
DEPORTIVO PASTO, invitamos a la Crónica Deportiva especializada del país, a
realizar una hojeada a los anaqueles, en donde se encuentran cifrados estos
grandes pasajes de los comienzos del balompié colombiano, gracias a la visita
que tuvimos de Mr. LESLIE O. SPAIN, ciudadano inglés, pionero y fundador del
fútbol nacional, con dos escuadras en el año 1.909.

En el año 2.006, cuando el DEPORTIVO PASTO obtuvo su primer CAMPEONATO
DE FÚTBOL PROFESIONAL COLOMBIANO, en la Categoría “A”, con la brillante
actuación de JORGE “LA BROCHA” VIDAL, quien en su juventud, fuera del registro
de nuestro CLUB DEPORTIVO SALINAS – JET. PRODUCCIONES 2.000, con el cual fue
campeón municipal de la Liga de Nariño; 
ALMASALES DE NARIÑO, tuvo la oportunidad de hacerle un homenaje a sus
Directivos Cuerpo Técnico y Jugadores, al ser protagonistas del Pesebre Gigante
Navideño, elaborado en la fachada de esta empresa familiar, la cual fue
visitada por turistas nacionales y extranjeros y que hoy, nuevamente queremos
unirnos a la gran alegría y felicidad que nos embarga a la Afición Nariñense de
llegar a disputar con el Independiente Santa Fe, la máxima corona del balompié
nacional, primero de local en el Estadio Libertad, el miércoles 11 de Julio y
de visitante, en el Estadio Nemesio Camacho “El Campin” de Bogotá, el domingo,
Julio 15 de 2.012.

Este es un espacio de opinión destinado a
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de este medio digital.

Author: Miguel Cordoba

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