¿Qué está pasando?

Por Ángel Gómez Palomino*
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Ante el incremento de casos y muertes por COVID-19 en nuestro municipio nos tenemos que plantear estas preguntas ¿Qué está pasando? ¿Será que la gente no toma con seriedad la pandemia? ¿Será que no se ha brindado la suficiente información y difusión sobre las diferentes medidas de bioseguridad y autocuidado? ¿Será que somos indolentes ante la enfermedad y la muerte provocada por esta patología? ¿Será que nos relajamos y no le damos la importancia que verdaderamente tiene?

Hemos llegado a un punto donde se mira aglomeraciones por todos lados, sin distanciamiento, sin adecuado uso del tapabocas y también se ha visto que algunas personas que tienen algún tipo de contacto con otras probablemente infectadas no guardan el aislamiento en casa.  Las fallas podrían estar en las conductas de transmisión, las reuniones, fiestas, vacaciones, eventos sin un uso adecuado de las medidas de bioseguridad, o un control adecuado del aforo, serían el resultado de la indiferencia ante el cumplimiento de las estrategias implementadas por los entes gubernamentales ante estas situaciones. Sin embargo, es difícil culpar a las instituciones o el personal de salud de las calamidades que estamos afrontando ya que nosotros mismos como ciudadanos somos quienes debemos asumir el control. Y si las cifras de mortalidad que estamos viviendo en el momento no nos hace reflexionar o hacer un alto en el camino para escuchar al personal e instituciones de salud vamos que tener que aprender a vivir con desenlaces fatales.

La mayoría ya sabe cómo se trasmite el virus, ya sabe cómo prevenir el contagio y cómo se presentan los contagios, pero cada uno es libre de escoger los riesgos que toma. Debemos tener muy en cuenta que las decisiones que se tomen ya no son individuales; tenemos que pensar en que ellas no solo afectan a un  individuo sino a toda una comunidad. De allí que todo esto lleva a que actuemos con gran responsabilidad. Al final, cada quien deberá contestar a estos interrogantes y preguntarse en qué está fallando para que así se puedan evitar desenlaces inevitables en nuestro municipio.

Por último, quiero recordarles las medidas de autocuidado determinantes en la trasmisión de la enfermedad: lavado de manos frecuente, uso obligatorio de tapabocas, mantener una distancia mínima de dos metros entre las personas, para evitar contacto directo; limitar las reuniones y aglomeraciones en zonas comunes como cafeterías, zonas de descanso y zonas de circulación; incrementar la frecuencia de limpieza y desinfección de celulares y herramientas de estudio y trabajo; al estornudar o toser, cubrirse la nariz y boca con el antebrazo o con un pañuelo o toalla desechable y depositarla en la caneca inmediatamente; evitar tocarse la boca, nariz y los ojos y lavar las manos con agua y jabón. Finalmente, hay que recordar que la Organización Mundial de la Salud declaró al COVID19 como una pandemia, es decir, como una enfermedad epidémica que se extiende a muchos países, que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región. No hay que perder de vista los diferentes signos o síntomas que nos hacen sospechar de esta enfermedad, tales como fiebre, tos, dificultad para respirar, pérdida del gusto, perdida del olfato, diarrea, dolor de cabeza y dolor del cuerpo. Si se presentan estos síntomas, hay que hacer el reporte ante las diferentes instituciones de salud encargadas del seguimiento y control de los pacientes.

* M.D. Universidad de Caldas

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Author: Miguel Cordoba

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