Se me ‘chispoteo’

Por: Iván Antonio Jurado Cortés
Hoy más que nunca se le puede decir al resto
del mundo, que Colombia es el país más ‘folclórico’ que existe, basta con darse
cuenta el actuar de sus habitantes de todas las esferas sociales
, siendo
relucientes y memorables las acciones protagonizadas por los políticos y
gobernantes.
Esta vez con nuestro presidente de la
República, quien en una actitud desesperada o cínica, aún está por comprobarse,
expresa a los cuatro vientos frases tan provocativas como: “el tal paro
nacional agrario no existe”, conllevando con esto al enardecimiento de las
multitudes
que en los últimos días ha permanecido volcada en las calles.
Y como si esto fuera poco, en otra de sus
confusas intervenciones, dice: “yo no sabía que el Ministro de Agricultura y
Desarrollo Rural no había cumplido su pacto con los sectores de la producción
agropecuaria”. Y para rematar, otra salida en falso: “di instrucciones precisas
para que mis funcionarios inmediatamente se levanten de la mesa y retornen a
Bogotá
”, aunque esta última no es tan diciente, sin embargo, también manifiesta
inseguridad, perturbación e insensatez del mandatario de los colombianos.
Volviendo a la frase inicial, que ha propósito
ha sido la más controvertida poniendo en jaque a todo su gabinete, incluyéndose
él como el principal cuestionado, solo da entender la continua improvisación
gubernamental, que a medida que la clase campesina y productora del país
arremete por todos los medios para lograr por lo menos ser escuchada, el jefe
de Estado y Gobierno, se escabulle y emite gestos y acciones propias de un
desorientado aprendiz
, que piensa que tiene todo el tiempo del mundo para dar
resolución a problemas que con justa razón millones de labriegos exigen.
Hoy, el pueblo esta rebotado y con argumentos
sólidos, que no ameritan discusión, sino solución de inmediato. El mismo
gobierno lo reconoce y utiliza como excusa para salir del apuro: “es un paro de
hace 50 años, por lo tanto los problemas son de fondo”. Claro que son
estructurales, pero no es por el tiempo, sino por el esquema político y
gubernamental
, donde el sector agrario es la cenicienta de la inversión
pública, que solo ha dado para sobrevivir, más no para vivir decentemente como
debiera ser lógico.
Mientras no se generen políticas serias,
encausadas a solucionar la problemática que hoy azota no solo al gremio
productivo sino a varias facetas de la economía, el conflicto continuará
,
incluso, en adelante ni los acercamientos o acuerdos serán oportunos, ya que
nadie creerá en este tipo de actos, acrecentando el problema y transformándolo
en insultos a la opinión, así como lo acaecido la pasada semana: “el tal
paro nacional agrario no existe”. Con lo anterior me hace recordar
expresiones del comediante mexicano ‘Chespirito’: ‘se me chispoteo’, o la otra,
‘fue sin querer queriendo’.
Se dice que como estrategia para tener control
del desorden social de estos diecisiete días, el gobierno de Santos Calderón,
ha incidido en el fraccionamiento de las protestas, con el propósito de manejar
y aplicar ‘pañitos de agua tibia’
; solo que esta división se le salió de las
manos convirtiéndose en un grave problema, debido que los departamentos
afectados, hoy todos tienen sus propias peticiones, obligando al ejecutivo y
gabinete ministerial dar la cara y concretar acuerdos regionales o locales.
Desde la mesa de negociación en Tunja, se ha
dado la orden de levantar los bloqueos, siendo una exigencia que solo en
algunas zonas de Boyacá se ha acogido. Entre tanto, sigue en paro indefinido
Putumayo, Cauca, Caquetá, Huila, entre otros departamentos del país. Lo de
Nariño, hace unas horas se llegó a acuerdos para normalizar actividades,
especialmente con comunidades indígenas, más no está claro con el sector
campesino.
Estos acercamientos y concreciones por
separado, no solo es un problema de manejo para el equipo negociador del
gobierno central, sino que se convierte en una bomba de tiempo, por la serie de
compromisos específicos que serán medidos y seguidos con lupa por la comunidad

y gobernantes regionales y locales, que de no cumplirse, en cualquier momento
reventara y el colapso será total. La nación colombiana no tolera otra
chispoteadera más.
Domingo, septiembre 01 de 2013
Este es un espacio de opinión destinado a
columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas
pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a
este fin por el blog Informativo del Guaico y no reflejan la opinión o posición
de este medio digital.

Author: Miguel Cordoba

1 thought on “Se me ‘chispoteo’

  1. Es claro que la humildad no tiene cabida en el presidente Santos, porque fueron producto de su arrogancia las enfurecedoras frases que enardecieron más a los campesinos, frases tales como "el paro no fué lo que se esperaba", al otro día de haber iniciado; o la que más impacto causó y agravó la situación: "el tal paro nacional agrario no existe", y ahí fué Troya.Por eso es muy válido aquello de que es mejor pensar antes de hablar que hablar antes de pensar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.