¡!!!SI!!!!

Pablo Emilio
Obando
Los colombianos
empezamos a pronunciar la palabra SI, sin miedo, sin titubeos, sin sentir que
con nuestro asentimiento le estamos haciendo el juego a la impunidad. Y, por el
contrario, quienes aún se empeñan en el No empiezan a sentir que su negativa es
condenar a las siguientes generaciones a una guerra dolorosa y larga. Por eso son cada vez más los colombianos que
se unen al Sí, que han entendido que el fin del conflicto es simple y sencillo:
en las urnas
. Sin una bala, sin un muerto, sin la zozobra de esperar un cadáver
en casa.

Nos llegó ese
momento histórico que siempre nos pareció fabula, lejano, distante, imposible
o, simplemente, ajeno a nuestra patria. Hay regocijo en las calles, en el
campo, en las ciudades, en los hogares donde antes únicamente existía la
percepción de la muerte y el azaroso sentimiento del dolor. Hoy la palabra Paz
se confunde con ese bello poema de Carlos Castro Saavedra pues ya los tejedores
de sudarios oyen llorar a Dios entre sus almas
. Y entendemos entre sus palabras
que  la venganza está lejos de la
justicia y que  la espada que usa la
justicia aunque desnuda se conserva casta. Podemos empezar a dormir en paz pues
en las noches los fusiles no despertarán más a nuestros hijos con su tartamudo
hablar…
Cada vez es más
grande el eco del SI, de querer terminar de una vez por todas con esta asesina
guerra que nos quitó amigos, vecinos y hasta amores. Y como la palabra paz también se canta,
entonemos sencillamente ese bello poema “El camino de la patria” de Carlos
castro Saavedra
que nació y murió entre la guerra clamando a los verdugos el
cese insistente de sus odios. Y lo que
parecía para su generación un imposible hoy empieza a ser cotidianidad,
podremos salir a pescar en las noches sin el temor de caer en las redes de la
propia muerte.
Para que se
cante y se declame en escuelas, colegios y hogares nos limitamos a recordar las
palabras de este poeta que recorrió los caminos del exilio y que murió y vivió
implorando en sus continuos pasos la presencia invisible de su ángel de la
guarda por cuanto le tocó escribir siempre con sangre viendo a los verdes
campesinos colombianos caer como los
días de la semana, abaleados y lóbregos sin semilla entre sus manos. Vivió entre las llamas de Colombia soñando los
amaneceres que hoy se anuncian con sus pies de vidrio pues anunció la música y
el día sobre toda la tierra colombiana
.
Camino de la
Patria
Cuando se pueda
andar por las aldeas y los pueblos, sin ángel de la guarda.
Cuando sean más
claros los caminos y brillen más las vidas que las armas.
Cuando los
tejedores de sudarios oigan llamar a Dios entre las almas.
Cuando en el
trigo nazcan amapolas y nadie diga que la tierra sangra.
Cuando la
sombra que hacen las banderas sea una sombra honesta, y no una charca.
Cuando la
libertad entre a las casas con el pan diario, con su hermosa carta.
Cuando la
espada que usa la justicia aunque desnuda, se conserve casta.
Cuando reyes y
siervos, junto al fuego, fuego sean de amor y de esperanza.
Cuando el vino
excesivo se derrame, y entre las copas viudas se reparta.
Cuando el
pueblo se encuentre, y con sus manos deje el mismo sus sueños y su manta.
Cuando de noche
grupos de fusiles no despierten al hijo con su habla.
Cuando al mirar
la madre, no se sienta dolor en la mirada y en el alma.
Cuando en lugar
de sangre, por el campo corran caballos y flores sobre el agua.
Cuando la paz
recobre su paloma y acuda los vecinos a mirarla.
Cuando el amor
sacuda las cadenas y le nazcan dos alas en la espalda;
solo en aquella
hora podrá el hombre decir que tiene ¡Patria!

Este es un espacio de opinión destinado a
columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas
pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a
este fin por el blog Informativo del Guaico y no reflejan la opinión o posición
de este medio digital.

Author: Miguel Cordoba

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