Urbanista antioqueño visitó Sandoná en 1935

La Cafelina. Foto Internet
El urbanista, comerciante y empresario
antioqueño Ricardo Olano, uno de los hombres más representativos de Medellín
del siglo XX, visitó Sandoná en mayo de 1935
.

A propósito de los 145 años de vida municipal de Sandoná que se conmemora este 12 de octubre, aquí están apartes de la visita a esta
localidad del ilustre visitante que se encuentran en el libro “Memorias”
de su autoría, .
Memorias de Sandoná por Ricardo Olano
El día 20 nos ofreció el Concejo Municipal un
almuerzo en el limpio y sencillo comedor de la posada
. Buenos vinos, platos
escogidos, cordialidad y alegría.
En nuestros paseos por la ciudad vimos en muchas
partes gran cantidad de sombreros de paja que secaban al sol en las calles y
entramos a las casas donde los arreglan. Sobre unas hormas de madera los
golpean con mazos también de madera para darles mejor apariencia y la forma requerida.
Sandoná y La Unión son los principales centros para la fabricación y el negocio
de sombreros.
En esos paseos fui indicando a mis
acompañantes las calles nuevas que necesita la población. Las que están tapadas
y se deben abrir.
Fuimos al llano del Burro, contiguo al poblado,
que pertenece a la iglesia y trazamos allí con la imaginación una ancha
avenida, una plaza y varias calles laterales. Yo les prometí a mis amigos
hablar con el Sr. Obispo en Pasto para conseguir la cesión de esas calles a la
ciudad.
Por la tarde nos invitaron varios amigos a un
paseo a la Cafelina, hermosa casa nueva, de propiedad de D. Ernesto Caicedo,
muy cerca de Sandoná. Fuimos en automóvil, un Ford de D. Mario Rivas, que hacía
mucho tiempo estaba inmovilizado por el daño de la carretera. Hay junto a la
casa un fértil cafetal,  muchos árboles.
Y esa noche dicté una conferencia en un buen
salón de la escuela de niñas
, ante una numerosa concurrencia que presidieron el
Sr. Cura, el Sr. Alcalde y los miembros del Concejo. Muchas damas de la
sociedad. La banda de música había recorrido las calles invitando a la reunión.
Animado por el escogido auditorio y por las mil atenciones que había recibido,
dicte con amor y entusiasmo la conferencia.
Aconsejé la creación de la Sociedad de Ornato
y del Cuadro de Honor; excité a los ciudadanos a servir a la ciudad, sin
descanso;
 hablé de la necesidad del plano futuro y les hice una pintura de lo
que podía ser la ciudad si todos se proponían a trabajar por su desarrollo; mostré
la facilidad de construir el acueducto; hablé largamente de las casas urbanas y
de las casas campesinas, dando muchas indicaciones respecto a su belleza,
higiene y comodidad, etc.
Un entusiasta aplauso premió mis palabras.
Miranda había hablado antes que yo, sobre
agricultura. Después de la conferencia nos acompañó a la casa un gran número de
amigos. Y allá, en el amplio patio, el Concejo nos dio una retreta.
SANDONA Está situada en una planicie que se
forma en la falda que del volcán Galeras baja al río Guaitara
. Limita con los
distritos de La Florida, El Tambo, Linares, Ancuya y Consacá.
El clima es frío en la parte alta, templado en
la media y ardiente en las orillas del Guaitara. La ciudad, que está a una altura
de 1.814 metros, tiene una temperatura media de 19 grados.
Dista 45 kilómetros de Pasto. En 1928 tenía
11.688 habitantes
y ahora se calculan en 14.000.
La plaza de Sandoná es de gran amplitud. En su
centro se levanta una columna conmemorativa
. Las calles son bien trazadas y de
anchura suficiente. La iglesia no corresponde a la importancia de la ciudad
como tampoco las casas de habitación que, aunque construidas de tapias y de
tejas, no tienen aspecto agradable ni comodidades higiénicas.
Sandoná es una ciudad liberal.
El sitio de la población formaba parte de la
hacienda Sandoná que pertenecía a las RR.MM. Conceptas
y después pasó a propiedad
de particulares según las leyes de desamortización de manos muertas.
En el caserío de La Cruz del Arado, situado a
800 metros al norte de Sandoná, existía un templo pajizo y era sede del juez de
partido
, que era agente de las autoridades de Consacá, de cuyo territorio
formaba parte el de Sandoná tanto en lo civil como en lo eclesiástico.
En 1866 el Ministerio de Hacienda y Fomento de
La Unión, por medio de la Resolución No. 24 cedió a los moradores de Sandoná el
terreno de Paltabamba
donde está edificada la ciudad, y en 1869 se erigió el
Distrito, segregándolo del de Consacá. El primer Alcalde fue el coronel Miguel
Ángel de la Portilla. Higinio Muñoz trazó la plaza y las calles.
En 1876 llamábase el “Distrito del Rosario”,
nombre que se cambió en 1878 por el de Los Llanos o Sandoná, pero sólo en 1880
el jefe municipal de Pasto reglamentó la distribución de los solares de la
naciente villa. El Sr. Emiliano Muñoz fue uno de los encargados de repartir los
solares
. Acudieron entonces numerosas familias de otros lugares atraídas
seguramente por el comercio que desde los primeros tiempos tomó notable
incremento. En 1898 la Asamblea del Cauca agregó a Sandoná el Corregimiento del
Ingenio, desmembrándolo de La Florida
.
El 30 de junio de 1868 se inauguró la Parroquia
de Nuestra Señora del Rosario de Sandoná
. El primer cura fue D. Manuel Ma.
Insuasti, de Yacuanquer, y el primer bautizado fue el niño Floresmillo Rosero,
que después fue sacerdote, hijo legítimo de D. Apolinar Rosero y de Da. Dolores
Pazos.
En Sandoná nació D. Olegario Rivera que ha
figurado en la política y en la administración pública.
Actualmente Sandoná es una de las poblaciones
más prósperas del Departamento
. La agricultura y la ganadería se han
desarrollado en grande escala. Es el Distrito que produce mayor cantidad de
café en Nariño. De esa región se proveen los habitantes de Pasto de plátanos,
maíz, café, panela, maní y de frutas exquisitas.
Como ya se dijo, existe en el Distrito la
fabricación de sombreros de paja de iraca o toquilla.
Comercialmente, Sandoná es la población de
mayor importancia después de Pasto
. Su mercado es abundante.
Ha sido suspendido el servicio de luz eléctrica,
que suministraba una compañía de Pasto. Pero el Municipio tiene un pequeño dínamo
que da luz para unos pocos focos de alumbrado público.
Son malas desgraciadamente las condiciones de
salud de los campesinos, que en un gran porcentaje sufren de anemia
.

Más información. Memorias de Ricardo Olano

Author: Miguel Cordoba

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