Venezuela expulsa a los suyos

Visión de mujer

Por Elsy Melo Maya
Por ser un departamento de frontera,
miramos de cerca la calamidad de los venezolanos, en cada semáforo, en las
calles
y ni que decir de la indigencia que se vive en Ipiales. Pero existen situaciones
aún más dolorosas que deben afrontar, por cuenta de un gobierno nefasto, para
el que nada malo pasa en ese país.

 Paola, madre cabeza de familia, nos cuenta:
“nací en Colombia, vivo en la capital musical de Venezuela. El 23 de febrero
del 2018 fui diagnosticada con cáncer de mama
, carcinoma ductal invasor. Gracias
al apoyo de mi familia, asumí los costos y el 7 de mayo luego de varias
complicaciones, lograron operarme practicándome una adenomastectomía radical
bilateral con disección de axila para ganglio centinela y la extracción de los
ovarios. Desde el inicio de este transitar y por la clase de tumor, mi edad y
las condiciones del historial médico, se me ordenó el estudio genético para
determinar el tratamiento adecuado, mantener y mejorar mis condiciones de
salud.
Esto hace que a mis 40 años, siendo madre
de Sebastián de 13 años, abogada en un país donde no existe el Estado de
Derecho
, empresaria y Cuenta Cuentos, amante de las artes y la sensibilidad
social, y ahora post-menopaúsica de forma inducida pero con muchas ganas de
vivir, siga buscando la realización de este estudio que nadie lo hace en
Venezuela. Mi caso es uno en el que los especialistas me encuentran en línea de
borde entre considerarme una paciente para quimioterapia, pudiendo ésta ser
demasiado agresiva para mi cuerpo o la terapia hormonal con inhibidores de
aromatasa por 5 años.
Adicionalmente tuve que realizarme
una serie de 25 sesiones de radioterapia. Para esto he recibido donaciones de
amigos, realizado rifas e incluso obras de teatro; hemos vendido algunos bienes
para recoger el dinero, pero con la alta inflación que existe y la falta de
medicinas para los pacientes oncológicos en Venezuela, el vivir una enfermedad
como esta se vuelve toda una carrera extrema por la vida. Con un ingreso en el
mejor de los casos, de aproximadamente 25 dólares mensuales y sin ninguna
posibilidad de ahorro, decidí venir a Colombia a hacer uso de la EPS; con los
mayores esfuerzos llegué a mi país natal y el 23 de Agosto inicie el proceso.
Confío en Dios Todopoderoso para lograr que en el poco tiempo que tengo, pueda
realizarme el examen solicitado y recibir el tratamiento oncológico que tan
temprano me toco afrontar
”. Este es el país de Maduro.
Agosto 27 de 2018
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Author: Miguel Cordoba

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