‘Volver trizas el acuerdo de paz’

Endulzando las
palabras
Por Iván
Antonio Jurado Cortés
iajurado@hayoo.com
Así lo
manifestó uno de los más aguerridos escuderos del patrón del Ubérrimo en un
congreso realizado por el ‘Centro Democrático’, agregó que este partido no
tiene nada de centro sino de ultraderecha
, tal como deben ser las cosas. La
expresión envenenada de este personaje no deja duda del odio desenfrenado de
los dirigentes de esta agrupación política, caracterizada por su modus
operandi. Al menos, Fernando Londoño, mostró el cobre como lo deberían de hacer
el resto de la cúpula.

‘Volver trizas
el acuerdo de paz’, es un mensaje que próximamente enraizará en la fanaticada
colombiana que disfruta con la desgracia de los demás
. El último plebiscito
mostró la ignorancia y vulnerabilidad de millones de connacionales, quienes sin
titubear cayeron en las artimañas de políticos picaros, tomando determinaciones
contrarias al propio sentir. Esa sensación de que ganó el NO pero que el
gobierno contrarió esta decisión, se ha venido alimentando ferozmente por parte
de una oposición vengativa cuyo único propósito es retornar al poder a costa de
lo que sea.
Alejandro
Ordoñez, Paloma Valencia, Fernanda Cabal, María del Rosario Guerra, Oscar Iván
Zuluaga, Carlos Holmes Trujillo e Iván Duque, son los directos encomendados de
obedecer órdenes del jefe máximo de la ultraderecha colombiana. No es de
asombrarse de las opiniones emitidas desde esta tolda, todas son al mismo
estilo
. Con el paso de los días la fobia contra la humildad popular aumenta
aceleradamente. Ellos son de los que piensan que el masoquismo psicológico
tiene excelentes resultados, los hechos dan la razón.
La frase
desproporcionada de Londoño, es la esencia del pensamiento innato de la
dirigencia de esta agrupación beligerante, que se fortalece con el folclorismo
de los electores que no han entendido la esclavitud mental a la que se
encuentran sometidos
. Estos improperios son más peligrosos que las mismas balas
de los grupos armados militarmente. Cada pronunciamiento de los abanderados de
esta colectividad es estructurado en la base de la mezquindad, suficiente para
dañar a una masa ansiosa de populismo y belicismo.
Hasta la fecha
no hay fórmula que contrarreste este pensamiento sediento de sangre, ese que
identifica a una supuesta organización partidista ufanada en sabiduría y magia
de solucionar los problemas del país. Cabe aclarar que ni ‘Juanpa’ con su
‘tumbao’ ni Uribe y su discurso culebrero, tienen la clave para enfrentar la
crisis social, económica y política de la tierra del ‘Corazón de Jesús’. El
asunto es estructural, necesariamente se debe replantear el régimen que no es
más que una ironía a la sana democracia
.
Haciendo un
detallado análisis, se puede argumentar que la mayoría de los políticos son
como los adolescentes, bailan en cualquier fiesta sin importar el motivo. Lo
importante es rumbear y disfrutar el momento. Un campesino me contaba de la
presencia de cierto senador que lo visita cada que hay campañas electorales,
pero lo curioso dice el labriego, es que cada tres años que va a su casa lo
hace con un partido diferente, inundándole la vivienda de vivos colores
alusivos a su falsa ‘ideología’
. Finaliza el anciano hombre que él ya no cree
en ese tipo de candidatos, es la misma puerca con diferente laso.
No existe
ninguna diferencia entre centro democrático, conservadores, liberales, cambio
radical, en fin; se pudo comprobar a raíz de otra desfachatez propia de la
‘patria boba’, referendo para definir familia. Solo en este país suceden estas
estúpidas posturas para volver al pasado. A quien se le ocurre pensar que una
persona viuda o soltera no puede adoptar hijos
; solo a los oligarcas
disfrazados de cristianos se les sobreviene una idea de esta magnitud.
No solo
empiezan a ‘volver trizas’ el proceso de paz sino la poca libertad del pueblo.
Es como si lo tuvieran planificado para atacar por todos los lados. No se
observan iniciativas propositivas que apunten a fortalecer un proceso que
después de tantos años por fin las partes se ponen de acuerdo. Para nada les
importa el sufrimiento de millones de víctimas que ha dejado el conflicto
. El
ambiente guerrerista de la actualidad simplemente concluye con exactitud que
Colombia en su mayoría es un pueblo masoquista y egoísta.
‘Volver trizas
un proceso de paz’ es como anunciarles a los colombianos que se debe retornar a
la confrontación armada, esa que deja sendos dividendos a quienes la lideran y
muertos dentro de los esclavos
. Colombia necesita sangre dicen los radicales,
esos que desde la comodidad de sus estratos disfrutan de la realidad nacional
como una película.

Lunes, 15 de
mayo de 2017

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Author: Miguel Cordoba

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