Cuando la música unió a Sandoná

Ramiro Cabrera
Spread the love

Por Ramiro Cabrera Cabrera
Facebook: ramirohernando.cabreracabrera

En Sandoná, donde las montañas parecen guardar ecos de pasillos, bambucos y sones antiguos, la música ha sido más que un arte: ha sido una forma de identidad. Durante décadas, este municipio nariñense se ha destacado como cuna de músicos y compositores que han llevado sus melodías más allá de sus fronteras.

🎥 Suscríbete a nuestro canal de YouTube

👉 Informativo del Guaico en YouTube

✅ No te pierdas videos con la actualidad de Sandoná, Nariño y Colombia.

Pero hubo un tiempo en que esa riqueza sonora estaba dividida.

Corrían los años previos a 1957, en un país marcado por profundas diferencias políticas entre liberales y conservadores. En ese contexto, Sandoná no fue ajeno a la realidad nacional. La música, incluso, reflejaba esa separación: dos bandas animaban las fiestas religiosas y los eventos del pueblo. Por un lado, la banda GARDEL, de tendencia liberal; por el otro, SANTA CECILIA, del sector conservador. Cada una con su estilo, su identidad y su director: los maestros Juan Castillo Arciniegas y Rafael Castillo.

Así transcurrieron los años, entre procesiones, retretas y celebraciones, con dos agrupaciones que, aunque compartían el mismo lenguaje musical, marchaban por caminos distintos.

El país empezaba a cambiar. Con el acuerdo político que dio origen al Frente Nacional, liberales y conservadores buscaban cerrar un capítulo de confrontación. Ese espíritu de reconciliación, de alguna manera, también llegó a Sandoná.

Fue entonces cuando ocurrió un hecho que marcaría la historia musical del municipio.

Un día, cuya fecha se ha perdido en la memoria, regresó a su tierra un sandoneño: un capitán de apellido Fajardo, quien se desempeñaba como comandante de la Aduana Nacional en Ipiales. Al ver las dos bandas separadas, sin uniformes y divididas por una lógica que el país comenzaba a dejar atrás, hizo una propuesta simple pero poderosa: ofrecer uniformes —de un sobrio azul oscuro— con una condición, que se unieran en una sola agrupación.

La idea no solo implicaba vestir igual, sino tocar juntos.

Banda Santa Cecilia, década de los 70s

La propuesta encontró eco. Los músicos de ambas bandas, junto con sus directores, se reunieron. Ya no había el mismo peso de la división política, y la música —como tantas veces— sirvió de puente. Entre conversaciones, acuerdos y seguramente algunas dudas, tomaron una decisión que transformaría su historia: dejar atrás las dos bandas para dar paso a una sola.

Así nació una nueva etapa para la música en Sandoná. Bajo el nombre de SANTA CECILIA, la agrupación unificada comenzó a escribir una historia distinta, donde los acordes ya no respondían a colores políticos, sino al sentimiento colectivo de un pueblo.

Desde entonces, la música no solo siguió sonando en Sandoná: también se convirtió en símbolo de encuentro.

Este espacio de opinión está abierto a columnistas, blogueros, comunidades y otros autores. Las ideas expresadas son responsabilidad exclusiva de sus autores y no representan la posición ni la línea editorial del Informativo del Guaico.

📢 Síguenos para más información:

👉 Haz clic para seguirnos en Facebook

👉 Únete a nuestro Canal de WhatsApp

✅ No te pierdas las noticias de Nariño y Colombia.

Author: Admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *