
Sandoná participó en la fase departamental de los Juegos Intercolegiados, categoría prejuvenil, con tres equipos: baloncesto femenino de la Institución Educativa Nuestra Señora de Fátima, fútbol de salón femenino de la Institución Educativa Jesús de Praga y voleibol masculino de la Institución Educativa Santo Tomás de Aquino.
Más allá de los resultados obtenidos, esta participación deja una conclusión que considero fundamental: Sandoná debe continuar y fortalecer los procesos deportivos escolares.
El mejor resultado lo consiguió el equipo femenino de baloncesto de Nuestra Señora de Fátima, dirigido por el profesor Miguel Ángel Nastul. Las niñas llegaron hasta la final en Pasto y obtuvieron el subtítulo departamental, detrás de Ipiales, que se quedó con el campeonato. Repitieron el subtítulo conseguido el año pasado en San Pablo.
Pero hay un aspecto todavía más importante: buena parte de las integrantes del equipo tiene apenas 12 y 13 años. Esto permite pensar que existe una base para seguir trabajando y que, con continuidad, Sandoná podría volver a disputar el título departamental en los próximos años. El propio entrenador ha planteado que ese objetivo podría alcanzarse en 2027 o 2028.
En fútbol de salón femenino, las estudiantes de Jesús de Praga viajaron hasta Samaniego. Perdieron frente a Aldana, equipo que posteriormente se coronó campeón, y consiguieron victorias ante equipos de Guachucal y Barbacoas. El balance fue de dos triunfos y una derrota.
En este proceso queda, además, una situación administrativa que debe ser revisada y corregida para futuras participaciones, pues incidió en el desempeño del equipo en su primer partido. Sin embargo, no debería convertirse en un motivo para abandonar el proceso. Por el contrario, con las niñas menores de 14 años y bajo la orientación del profesor Omar Casanova, existe una oportunidad para seguir formando el equipo.
En voleibol masculino, el equipo de Santo Tomás de Aquino, orientado por la profesora Magaly López Ortiz, perdió ante Pasto, venció a Policarpa y cayó frente a Buesaco.
Estos resultados deben llevarnos a una reflexión: no se puede pretender obtener títulos departamentales si los procesos comienzan únicamente cuando llegan los Juegos Intercolegiados.
El voleibol tiene una tradición importante en Sandoná y existe talento tanto en niños como en niñas. Por eso, sería conveniente fortalecer desde ahora la categoría sub-14, incorporar nuevos jugadores y mantener un trabajo continuo que permita conseguir los títulos departamentales como en años recientes.
También sería importante que desde la Secretaría de Deportes, Recreación y Cultura se amplíe la convocatoria a las niñas y niños de las diferentes instituciones educativas, especialmente de las instituciones urbanas, sin dejar de lado las posibilidades de vincular a estudiantes de los establecimientos rurales.
Los Juegos Intercolegiados no deberían verse solamente como una competencia de unos pocos días. Son el resultado de un proceso de formación que debe comenzar mucho antes.
Por eso, una vez termine la participación de los estudiantes sandoneños en la categoría juvenil, sería oportuno realizar una evaluación conjunta entre funcionarios de la Secretaría de Deportes, Recreación y Cultura y los docentes de Educación Física de las instituciones educativas del municipio.
Esa evaluación debería servir para identificar fortalezas, corregir errores y, sobre todo, elaborar desde ahora un plan de lo que será la participación de Sandoná en los Juegos Intercolegiados de 2027.
Los resultados de este año dejan motivos para seguir trabajando. Un subtítulo en baloncesto, dos victorias en fútbol de salón y una participación que debe servir de aprendizaje en voleibol son, más que cifras aisladas, puntos de partida.
El verdadero desafío no es solamente ganar el próximo campeonato. Es construir los procesos que permitan que los títulos sean una consecuencia del trabajo sostenido.












