
Familias y comunidades afectadas por el conflicto armado en Albán, La Florida y Samaniego recibieron recursos, insumos y herramientas para fortalecer sus proyectos productivos y espacios de integración comunitaria.
Las jornadas fueron lideradas por la Unidad para las Víctimas, a través de su Dirección Territorial Nariño, con una inversión total de $1.007 millones, destinada a contribuir a la generación de ingresos, la autonomía económica y la reconstrucción de proyectos de vida.
En Albán, la entidad entregó 40 Esquemas Especiales de Acompañamiento Familiar (EEAF) para impulsar emprendimientos como tiendas de abarrotes, establecimientos de comidas rápidas, heladerías, papelerías y panaderías, entre otras iniciativas.
En La Florida, fueron entregados 33 esquemas familiares orientados al fortalecimiento y sostenibilidad de unidades productivas locales, mediante herramientas e insumos dirigidos a apoyar la recuperación económica de las familias víctimas.
Por otra parte, en Samaniego se entregaron tres Esquemas Especiales de Acompañamiento Comunitario (EEAC). Dos fueron destinados a los resguardos indígenas La Montaña y uno a Planadas Telembí.
Estos esquemas incluyeron implementos deportivos, dotaciones e insumos recreativos destinados a fortalecer los espacios de encuentro, convivencia y bienestar colectivo de las comunidades beneficiadas.
Según la Unidad para las Víctimas, estas acciones hacen parte de las estrategias de reparación integral y buscan fortalecer las capacidades productivas de las familias, así como contribuir a la recuperación del tejido social en los territorios afectados por el conflicto armado.
Con estas entregas, la entidad continúa acompañando a comunidades víctimas en Nariño mediante iniciativas orientadas tanto a la generación de ingresos como al fortalecimiento de procesos comunitarios.
Fuente y foto: Unidad para las Víctimas












