¿Agobiado por ‘whatsapp’? Una guía rápida para recuperar la libertad

Foto: elpais.com
Tomado de
Un pitido
acompañado de una vibración y así varias veces al día, tantas que ya casi ni
nos molestamos en mirar. Bueno, en realidad sí porque no podemos evitarlo: la
dependencia del móvil es tal que no seremos capaces de hacer nada más hasta que
no nos tranquilicemos y veamos a qué se correspondía ese aviso.

WhatsApp, por
su popularidad y la alta tasa de uso, es ya una categoría aparte. Los avisos
son tantos que muchos se dan por derrotados
y marcan como leídos mensajes que
en realidad ni han mirado. Pero por fortuna hay formas de recuperar esa
libertad que un día tuvimos para domar a la aplicación a nuestro antojo.
Adiós a las
confirmaciones
El famoso doble
tic azul trae por la calle de la amargura a muchos usuarios porque de alguna
manera, nos hace rehenes y nos obliga a actuar. Vamos conduciendo y nos llega
un whatsapp. Inocentemente abrimos la app para ver de qué se trataba con la
intención de atenderlo luego, pero, sin saberlo, y desde luego, sin quererlo,
estamos a punto de meternos en un jardín de difícil salida a menos que
respondamos en el momento. Al otro lado de la línea verán el mensaje como leído
y las horas en responder como una ofensa irreparable. Estamos ante una
comunicación no verbal, pero tampoco física. Y la imaginación juega muy malas
pasadas. Lo más sensato es desactivar la confirmación de lectura: en Ajustes,
seleccionaremos Cuenta, Privacidad y nos aseguraremos que la confirmación de
lectura está desactivada. Eso sí, tampoco la tendremos nosotros al enviar un
mensaje.
Podemos vivir
sin conocer la última hora de conexión
Otra forma de
presión pasiva en WhatsApp es sin duda alguna la famosa “última conexión”, un
dato que no nos va a aportar nada bueno y que puede ser objeto de múltiples
controversias y no solo entre las parejas. Así, por ejemplo, uno puede haberse
excusado en el trabajo por encontrarse mal y desear retirarse pronto para
descansar pero luego en un momento entrar en WhatsApp a las dos de la mañana.
Es más probable que el jefe piense que se ha ido de copas a que simplemente ha
pasado una mala noche. Otro dato que no aporta nada salvo a los obsesionados
con controlar la actividad ajena. Para desactivarlo basta con ir a Ajustes,
Cuenta, Privacidad y en “Última vez” marcar “Nadie”
. De la
misma manera, tampoco podremos saber la última hora de conexión de nuestros
contactos nosotros.
Silenciar
grupos… y usuarios
Es inevitable
que nos metan sin que lo deseemos en los clásicos grupos de padres de colegio,
excompañeros de la universidad, etc. en los que siempre hay varios miembros
locuaces que no dudan en dar los buenos días y acostarnos por las noches. Y
salvo que uno dedica dedicarse en cuerpo y alma a la pantalla del móvil, lo más
prudente es silenciar esos grupos en los que la información no suele tener
relevancia
. Basta con hacer clic en el nombre del grupo y después en
“Silenciar” durante el tiempo que consideremos prudencial. Otro tanto
puede hacerse con los contactos que se pasen todo el día enviando chistes o
material que no nos interesa. En ese caso, basta con hacer clic sobre el nombre
del contacto en el propio chat y después en “Silenciar”
. La magia del
asunto es que el móvil dejará de pitar, pero la lástima es que la burbuja con
los mensajes sin leer seguirá ahí.
La opción de
Bloquear

Hay que partir
de la base que el móvil es algo íntimo para un usuario: lo lleva a todas horas
encima y de tal manera puede interrumpirle en momentos de descanso o en los que
estamos trabajando en algo importante. Si bien es cierto que la mayoría de los
contactos hacen un uso razonable del WhatsApp, algunos, fundamentalmente
comerciales de empresas que han dado con nuestro móvil o simplemente gente
molesta, no tienen empacho a escribir sin parar a todas horas. Si ese es el
caso, ha llegado el momento de bloquear a ese usuario: no podrá ponerse en
contacto con nosotros ya. Basta con hacer clic sobre el nombre del contacto en
el propio chat y pulsar luego sobre “Bloquear”
. Alternativamente se
puede acceder a través de Ajustes, Cuenta, Privacidad y Bloqueado, donde
podremos además gestionar todos los bloqueos.

Nota original:

Author: Miguel Cordoba