Buitres al asecho

Endulzando las
palabras
Por Iván
Antonio Jurado Cortés
Era de
esperarse en un país que viene perdiendo la sensibilidad aceleradamente,
tuviera tanto tropiezo la única iniciativa que le apuesta a la pacificación
progresiva en Colombia. Es claro, también, que más de cinco décadas de álgida
violencia marca un estigma muy fuerte en la cultura; sin embargo, la mayoría de
colombianos jamás ha ocultado el deseo de una patria mejor vivible
. Este año
finaliza con ingratas lecciones para la gente que exige un país  en paz.

El Congreso de
la República, el mismo que aplaudió en su momento el acuerdo firmado entre
gobierno y Farc, es ahora el que ataca miserablemente la voluntad popular. Las
decisiones tomadas en los debates de la Justicia Especial para la Paz, reforma
política, agraria y otras, que cobijó el fast track, son sinónimo de desidia de
personajes que para elegirse se hacen llamar, ‘defensores del pueblo’. La puja
entre el ejecutivo y el legislativo es producto de la improvisación de un
raquítico gobierno, salpicado de corrupción, presionado por sectas políticas cargadas
de odio y venganza
.
El mal gobierno
de Juan Manuel Santos, ha permitido que otros vividores de la maquiavélica
política saquen provecho e insistan hasta llegar a la Casa de Nariño.
Lastimosamente cada paso mal dado de ‘Juanpa’, es una ganancia más de
quienes  intentan tomarse el poder a toda
costa
. Con claridad se observa candidatos al Congreso y presidencia que
instintivamente van cuajando en la mente de los ingenuos, fortaleciendo sus
aspiraciones gracias a la réplica de los cobardes, personas que no se atreven a
buscar un horizonte favorable para suplir sus necesidades.
Sería una
desgracia para la ‘tierra del Corazón de Jesús’ que en medio de esta crisis
socioeconómica, la próxima presidencia quede en manos de quienes se han negado
al desarrollo social. La sensación es de incertidumbre, normal en un pueblo
masoquista que nuevamente empieza a mostrarse en favor de los avasalladores de
siempre
. Tan doloroso se siente el aplauso de los vulnerables aceptando
propuestas de los mismos con las mismas. Durante las últimas décadas se han
lamentado de las políticas opresoras del régimen, hoy, en menos de un mes se
les olvidó la ofensa y vuelven sonrientes por más latigazos.
Es inconcebible
que gente estropeada permanentemente en sus derechos sea la que defienda
posturas proselitistas de políticos cínicos que se la juegan por su comodidad y
estabilidad política. No se entiende el grado de debilidad de los convencidos,
para permitir la continuidad de políticas subyugadoras de la aseda oligarquía.
A pocos meses de definir el destino del país, el panorama electoral es
agobiante, porque el 95% de los aspirantes hablan de lo mismo, discursos de
animadversión. No se detecta benevolencia en pro de los desprotegidos; la
discusión se detiene en parámetros ajenos al interés de las mayorías.
Desde un
análisis sicológico se ha encontrado que culturalmente el sometimiento es
innato a quienes más sufren
. La resignación en las comunidades está tan
arraigada que difícilmente pueda romperse, entorpeciendo reiteradamente la libre
expresión, esa que se exige de parte de los promotores del cambio.
El tiempo pasa
y las películas de ficción son el pan de cada día con ‘protagonistas de lujo’,
la mayoría sacados de los apasionamientos partidistas, derivados del mismo
tronco. Llegará el momento que los lamentos sociales se transformen en aplausos
y acciones favorables a las intenciones de los esclavizadores de siempre.
Las 16 curules
destinadas para las víctimas del conflicto armado negadas en el Congreso, es
una radiografía de las convicciones de los ‘padres de la patria’
, que no les
importa la tranquilidad y prosperidad de la gente, sobreponiendo sus lucros
familiares ante cualquier clemencia popular. No tienen argumentos legales ni
éticos para seguir defendiendo sus regiones electorales que hasta hace poco
eran fortines definidos.
Se observa con
preocupación cómo agrupaciones políticas que sistemáticamente han destrozado la
patria, empiecen a recibir apoyo de los mismos afligidos. Estas actitudes son
indicadores de la metástasis que el sadismo ha causado en los cerebros de los
humildes electores. Las ‘vacas sagradas’ pastean sin ninguna preocupación
porque entienden que la ‘fiebre aftosa’ está controlada
. Bombos y platillos
inician el festejo de lo que acostumbradamente se suele celebrar con
beneplácito de los explotados. Los buitres están al asecho del fallecimiento de
la esperanza comunitaria para darse su festín.

Domingo, 17 de
diciembre de 2017

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Author: Miguel Cordoba

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