‘Buitres’ del alcohol

Por Iván Antonio Jurado Cortés
iajurado@yahoo.com
A raíz de la reciente Ley aprobada por el
‘Honorable’ Congreso de la República relacionada con las sanciones
disciplinarias y penales a los conductores que transiten en estado ebrio
, la
posición de los colombianos en cuanto al tema está dividida; caso concreto en
la determinación de los grados de alcoholemia.

Aunque no se puede desconocer que la medida en
gran parte es buena, porque permite exigir mayor concientización de quienes les
gusta conducir embriagados, necesariamente se deben hacer ajustes, de lo
contrario se prestaría para aumentar el nivel de corrupción por parte de los
cuerpos operativos
que tienen la dispendiosa tarea de ejecutar el precepto
gubernamental.
Pero lo grueso del asunto no es si la
normatividad es coherente a la necesidad o exagerada, el problema radica en
quienes se beneficiaran de la polémica ley, entre ellos, agentes de tránsito o
policía vial, sin dejar de lado el gremio de los taxistas. No nos olvidemos que
el estamento policial en los últimos años ha perdido credibilidad, razón de los
incontables casos de corrupción y violación de los derechos humanos que de
manera progresiva socavan la dignidad social.
La idiosincrasia nacional conlleva que el
comportamiento del colombiano tenga particularidades en cuanto a la forma de
celebrar sus alegrías, tristezas, logros, fracasos, o simplemente
desestresarse; cualidades todas que concluyen con ingesta de alcohol y en
ocasiones sustancias psicoactivas, que ya dentro del cuerpo aceleran actitudes,
a veces impulsivas e irracionales, como creerse ‘Montoyas’ al frente de un
volante o ‘kalimanes’ contra inermes ciudadanos
que intentan pasar un buen
esparcimiento.
De alguna manera se fortalecerán las empresas
de transporte público, especialmente los fines de semana y en horas nocturnas.
Está demostrado que cuando nos tocan el bolsillo, inmediatamente reaccionamos,
y esta vez con la mínima multa de casi dos millones, necesariamente el
instinto humano procede a toda costa evitar ser sancionado
. Por este lado las
cosas tendrían objetividad porque contribuirá al engrandecimiento de la
economía en el sector del transporte formalizado.
No podríamos decir lo mismo de algunos
agentes, que miran en esta disposición la ocasión perfecta para acrecentar su
salario. Muchos funcionarios de tránsito o policía de carreteras, han puesto
sus ojos sobre lo que para ellos es la mejor oportunidad de la vida, lucrarse
con facilidad.
Prácticamente estos personajes son los que
desde el pasado fin de año, cuando todo era fiesta y celebración, pusieron el
ojo sobre sus improvisadas víctimas, y como aves de rapiña atrapaban a sus
presas, no para reportarlas sino para ‘transar’. Aprovechando la inauguración
de la reglamentación, hicieron su ‘agosto’, cobrando hasta el 50% del valor de
la multa por grado de alcohol.
A medida que pasen los meses es obvio que los
accidentes disminuirán, bajara el número de lisiados y víctimas mortales,
contribuyendo a la concientización de una parte de la población
; mientras que
otro tanto en complicidad con los ‘buitres del alcohol’, buscará por todos los
medios una salida folclórica para hacerle ‘conejo’ a la legislación. Así como
se aplaude el éxito de la medida sancionatoria, por otro lado preocupa el
aumento de los casos de corrupción.
Según los últimos reportes policiales de
ciudades capitales del país, los resultados son similares en el sentido de que
ha disminuido considerablemente el número de infractores borracho
s. La Ley 1696
del 19 de diciembre del 2013, contempla medidas penales y administrativas, las
dos soportadas por el grado de alcoholemia del eventual infractor.
Antes que aprender de las restricciones
impuestas por la normatividad, prevalece el costo de las multas, que en dinero
sí representan una alerta para todos los estratos sociales.
Domingo, febrero 16 de 2014
Este es un espacio de opinión destinado a
columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas
pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a
este fin por el blog Informativo del Guaico y no reflejan la opinión o posición
de este medio digital.

Author: Miguel Cordoba

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *