Clero: ¿otra vez polarizando el país con política?

Desde Nod
Por Alejandro
García Gómez
1870.- El
presidente Eustorgio Salgar expide el Decreto orgánico de la instrucción
pública primaria que ordenaba que ésta debía ser obligatoria, gratuita y libre
en materia religiosa. Con ese decreto se empezó a desarrollar la educación
pública (instrucción pública se la denominaba entonces) en Colombia, porque
antes era un privilegio del clero católico para las élites
. En este orden de
ideas, en 1867 se funda la Universidad Nacional.

1861.- El rey
Víctor Manuel II se propone unificar al Estado Italiano y entra en disputa con
el papado por sus territorios.
1869.- Monseñor
Canuto Restrepo es elevado a la calidad de Obispo de Pasto.
1870.- El
papado pierde parte del poder de gobierno sobre sus estados pontificios. A su
regreso a Colombia desde Roma, el ya Obispo Canuto, preside un sínodo diocesano
en Antioquia para “para preparar y templar a los curas y monjas de Antioquia
que iban a asumir la enseñanza de la religión en las escuelas de ese estado

(Ponce Muriel).
1872 (12 de
octubre).- Fragmento de la pastoral monseñor Canuto, ya obispo, en Pasto, “¿No
los conocéis? Tienen al cinto provisión de veneno y puñal; llevan en una mano
el martillo demoledor y en la otra la tea incendiaria, y van gritando LIBERTAD,
IGUALDAD Y FRATERNIDAD
. […] Esta nueva especie de monstruos no habita sino en
las ruinas, a las que llama progreso; […] El gobierno se ha declarado
constitucionalmente ateo, y no pierde ocasión de herir con leyes y decretos la
religión católica, […] el gobierno de la nación expidió un decreto, con fecha 1º
de Noviembre de 1870, llamado de instrucción obligatoria, y que debe llamarse
de corrupción obligatoria. Por ese decreto se prohíbe la enseñanza de la
religión católica, en las escuelas 
costeadas por los pueblos católicos, y al frente de ellas se colocan maestros
protestantes. […] La municipalidad de Pasto unánimemente, y apoyada por miles
de firmas de vosotros, ha reclamado a la Convención del Estado del Cauca contra
dicho decreto, probando con razones y argumentos incontestables, no sólo que el
decreto es inconstitucional, sino también que con él se echa por tierra esa
soberanía tan decantada de los Estados. ¿No habéis vosotros y los demás
habitantes del Estado, hecho sacrificios para pagar a los diputados, y todos
los demás gastos de la Convención? Pues sabed que vuestro reclamo se miró con
el mayor desprecio por la Convención; tal es el caso que hacen del pueblo los
que invocan su nombre para escudar con él todas sus maldades. Ved una vez más,
pueblo católico, el escarnio que hacen de vuestra soberanía, los mismos que os
han proclamado soberano. Pero no hay para qué razonar: el Gobierno y los de su
escuela son ateos y comunistas, y necesitan escuelas sostenidas con vuestro
dinero, para formar en ellas turbas que más tarde sepan manejar con destreza el
martillo demoledor y la tea incendiaria. Es necesario que paguéis, por vía de
contribución, el fruto de vuestro trabajo y el sudor de vuestra frente, para
corromper a vuestros propios hijos y a otros que irán después a visitaros
democráticamente, incendiando vuestras casas, violando vuestras hijas y talando
vuestras propiedades.” (Álvaro Ponce Muriel, “Los pecados de la Iglesia en
Colombia”. Ed. Random House Mondadori. Col. Debate. Bogotá. 2011).
Como este tema
(el de la tolerancia en los manuales de convivencia en todos los colegios y
escuelas exigida por la Corte Constitucional
) tiene tanto de largo como de
ancho y de alto, volveremos sobre el tema, por espacio.

Nota de U.
Dptiva Atanasio Girardot.- Nuevamente vuelven a aparecer cerradas parcialmente
las puertas de los baños durante el partido Nacional-Once Caldas, domingo 7 de
agosto, y el resto de la semana. 11.VIII.16
Este es un espacio de opinión destinado a
columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas
pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a
este fin por el blog Informativo del Guaico y no reflejan la opinión o posición
de este medio digital.

Author: Miguel Cordoba

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.