Debemos regresar a la reflexión

Foto: Hacer Familia

La reflexión es una acción que debemos recuperar con el fin de alcanzar logros en cada uno de nuestros proyectos de vida. Para volver a hacerlo debemos analizar varios distractores que nos impiden realizarla de manera frecuente.

Entre las principales distracciones figuran la televisión y la radio con contenidos que nos consumen varias horas diarias, entre ellos novelas, series, programas de concurso, programas deportivos, noticieros, entre otros; el internet, con diferentes plataformas, que día tras día atrapa a más personas; el juego, en cualquiera de sus modalidades; el consumo de sustancias psicoactivas, incluidos el licor y el cigarrillo porque generan dependencia; las fiestas y muchos otras más.

Se necesita mucha fuerza de voluntad para romper estos hábitos que nos alejan de nuestras realidades como seres individuales o como integrantes de una familia o de una comunidad.

Lo primero que debemos hacer es ser conscientes que estas costumbres hacen parte de nosotros y si lo hacemos hemos dado un paso fundamental, quizá el primero relacionado con la reflexión y con la voluntad de cambio.

¿A qué horas reflexionamos? Algunos expertos recomiendan hacerlo en horas de la noche, antes de acostarnos. Se puede hacer una reflexión sobre las actividades que adelantamos durante el día. Cuáles cumplimos, cuáles no, por qué no las ejecutamos. Otras que fue necesario atender en el transcurso de este período de tiempo. Al realizar este ejercicio debemos meditar cuáles fueron los nuevos aprendizajes que nos ayudarán en nuestras actividades cotidianas. Al finalizar el ejercicio es recomendable programar las actividades del día siguiente.

Si realizamos esta acción en muy poco tiempo tendremos cambios personales que generarán impactos positivos sobre las demás personas, principalmente sobre nuestros familiares, vecinos, compañeros de estudios o trabajo, amigos y en general sobre nuestra comunidad.

El ejercicio de reflexionar se puede realizar de manera personal o a nivel familiar, con lo cual se estrecharán los lazos de unidad al interior de las familias. De la misma manera se puede hacer con los compañeros de trabajo, o con otros grupos sociales, en un verdadero proceso de mejoramiento continuo.

Al igual que nos ayuda a planificar y evaluar las actividades diarias, la reflexión de igual manera nos ayudará a resolver problemas personales, familiares o comunitarios, para lo cual se necesita de mucha humildad y deseo de cambiar actitudes y conductas que en nada nos ayudan en nuestras vidas.

Hoy más que nunca necesitamos regresar a las fuentes de inspiración que están en nuestro interior con la seguridad que encontraremos la luz, que nos permita continuar nuestros caminos en cumplimiento de nuestras respectivas misiones de vida.

Author: Miguel Cordoba

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *