La comunidad sandoneña lamenta el sensible fallecimiento del señor José Humberto Tobar Solarte, ocurrido este viernes en horas de la noche a la edad de 96 años, según confirmaron sus familiares. Don Humberto fue un reconocido comerciante, ganadero y referente de la memoria viva del municipio.
Nacido el 12 de junio de 1930 en el hogar formado por el señor José Rafael Tobar Bernal y la señora Carmela Solarte Melo, creció junto a sus hermanos Hernando, Campo Elías y Rosa Helena.
Hombre visionario y trabajador incansable, contrajo matrimonio con la señora Hilda Hernández Revelo, con quien construyó un hogar cimentado en los valores del trabajo honesto y una profunda fe, principios que inculcaron a sus hijos: Carmela, Jesús, Rafael, Gabriel Humberto, Alicia, Fernando, Álvaro y Manuel.
En sus primeros años de vida conyugal residieron en el sector de la vereda San Isidro junto a sus padres, para luego forjar con su propio esfuerzo sus predios y viviendas: levantó casa propia en San Isidro, adquirió posteriormente la vivienda del barrio Hernando Gómez y consolidó sus labores agropecuarias en la finca de la vereda Santa Bárbara y en la vereda Alto Jiménez.
En su faceta de comerciante de a pie y arriero, don Humberto dinamizó por décadas el intercambio entre Sandoná y municipios vecinos. Transportaba plátano y panela hacia Guaitarilla, de donde retornaba cargado principalmente de queso, papa y maíz. Siempre recordaba con especial afecto la compra de una novilla en esa localidad, hecho que marcó su inicio en la ganadería, actividad por la que luego fue ampliamente reconocido a nivel local y regional.
A lo largo de su longeva existencia y desde muy temprana edad, fue testigo directo de acontecimientos determinantes en la historia regional del siglo XX, como la epidemia de la bartonelosis —conocida popularmente por los moradores como “la bartonela” a finales de los años 30—, la tragedia de Sandoná en mayo de 1940 y las sucesivas erupciones del volcán Galeras.
Su velación se realiza en la Sala Central del barrio San Francisco y las honras fúnebres se cumplirán este domingo a partir de la 1 y 30 de la tarde en la basílica Nuestra Señora del Rosario.
A sus hijos, familiares, allegados y a la comunidad de Sandoná, expresamos nuestra más sentida voz de condolencia y solidaridad ante la partida de un hombre que dejó una profunda huella de rectitud, trabajo y apego a su tierra.
Paz en su tumba.
Imagen: Protección Central Integral








