Hacia el bicentenario de la Batalla de Bomboná 14

Remembranzas consaqueñas
La poesía
Por José Rodrigo Rosero Tobar
roserotobarjoserodrig[email protected]

A mí me gusta la poesía
pero no puedo descifrar
mi pensamiento.

Vivo siempre sumido en la tristeza
y por eso tal vez yo me atormento

La poesía es la esencia de la vida,
hace reír cuando la madre vive,
hace alegrar cuando el jardín florece,
hace sufrir cuando un amor se aleja,
y hace llorar cuando la madre muere

Declamó mi padre Jesús Macario de manera serena, tranquila, impactante y sublime ante un público majestuoso de rostros surcados por los años y marcadas sus sienes por los rigores de la vida. Los aplausos no se hicieron esperar y las voces de felicitación y beneplácito se esparcieron rápidamente. La satisfacción se reflejaba en su rostro amable y placentero cuando descendía del entarimado al cual ingresó para expresar con su voz la creación de su propia inspiración.

Consacá tiene muchas personas que han demostrado gran habilidad y sensibilidad para escribir esas cosas de la vida. Traté de buscar en los anaqueles de mis precarios conocimientos notas de personas que dejaron su huella en estas lides; pero, sentí el deseo de deslizarme sutilmente por los senderos de unos versos que enmarcan la entereza de mi padre, que si bien escasamente tuvo la oportunidad de acudir a aulas de instituciones para profundizar su enormes conocimientos, lleva en su estirpe la sensibilidad de escribir vivencias que están lejos de presentarse como un simple verso sino que realmente conllevan la placidez y belleza de la poesía que es innata en su  alma y su nobleza.  

La poesía, dicen, es un género literario que se caracteriza por ser la más depurada manifestación de los sentimientos, emociones y reflexiones que puede expresar el ser humano en torno a la belleza, el amor y todo aquello que impacta en la vida. Acaso las frases pronunciadas por mi padre no encajan en esta descripción? No cabe duda es una descripción perfecta.

Qué decir de mi padre? No encuentro las palabras. Persiguió unos sueños y los cumplió, corrió los escombros del espacio y destapó el cielo a mi vista, acepta apacible los retos de la vida, transmite sereno su sabiduría, enseña a amar la libertad, la paz, la verdad, a luchar con honra y huirle a la maldad. Es un guía de constancia y lealtad.

De luchar apacible pero fuerte, sin temer a las borrascas camina erguido sin esperar palabras lisonjeras, su juez más severo es la conciencia, de mirar tranquilo y de certeza, el deber forma su gloria y su firmeza, hizo de su frágil economía la hazaña más grande de su historia y su leyenda. Un sin fin de palabras quisiera escribirle más no alcanza en mi tan grande ciencia, solo quiero verlo feliz por siempre y para siempre y hundirme en la placidez de su grandeza,  quisiera recorrer mares y estepas para asimilar sutilmente su sapiencia y luego sumergirme lentamente en su innato aire de poeta.

Consacá, 01 de octubre de 2021

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Author: Miguel Cordoba

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