Ignorancia política

Endulzando las
palabras

Por Iván
Antonio Jurado Cortés
A nivel de
Latinoamérica, Colombia se encuentra mal posicionada, y no es capricho de los
estándares internacionales sino, resultado del equivocado sistema gubernamental
que ha controlado al Estado por más de 200 años. Nadie se puede equivocar
después de tantos ensayos; al contrario, se debe fortalecer la capacidad de
respuesta para encontrar soluciones estructurales a los problemas que agobian a
la sociedad
. Calificativos como: ‘Colombia, tercer país más desigual del
plantea’, suficiente para que los gobernantes entiendan que este régimen está
mandado a recoger.
Está probado
que uno de los factores influyentes en el enquistamiento de los mismos con las
mismas es la ignorancia política del constituyente primario
, quien finalmente
tiene la facultad de elegir a las autoridades estatales. El desconocimiento o
desinterés de la gente del común en asuntos que por obligación debe conocer,
siendo el combustible para que los grandes ‘caciques’ enmarquen sus cruzadas en
favor de una aseda oligarquía y en contra del pueblo ignorante.
El descaro de
la mayoría de dirigentes políticos ha tocado fondo, hasta el punto que son los
mismos quienes se burlan directamente de sus electores, diciendo que acabaran
con la corrupción, sin detenerse a revisar sus asesores y patrones electorales,
cuyos nombres son comunes encontrarlos en los estrados judiciales no como
testigos sino en calidad de sindicados de este flagelo que cobra más víctimas
mortales que el mismo conflicto armado interno. La arrogancia de los políticos
es tan cínica que olvidaron por completo de que quienes los eligen tienen
cerebro  y pueden pensar.
A escasos meses
para la elección del nuevo presidente de la República de Colombia, las campañas
se intensifican de tal manera que rompen cualquier esquema de formalidad. Por
lo general los partidos tradicionales conocen muy bien las estrategias que por
años les ha dado excelentes resultados, siendo la desinformación una de ellas.
Muestra de ello, lo sucedido el año pasado con el plebiscito, cuando
sensatamente se esperaba que ganara el SI, se impuso un NO, producto de una
campaña sucia orquestada desde las entrañas de una agrupación política conocida
como Centro Democrático, (conservadores)
.
En este caso la
información malintencionada hizo efecto en las mentes livianas de millones de
ciudadanos, quienes no dudaron en acatar conceptos vanos cuyo objetivo era
tergiversar la verdad y posicionar falacias que con el tiempo se convierten en
armas de defensa en favor de actos ilegales. Desafortunadamente el pueblo se
viene culturizando con las distintas presentaciones de las mafias, tanto así,
que cualquier propuesta enfocada en corregir estos vejámenes se recibe con
cierto recelo y temor.
Suena sarcástico
pero muchos colombianos se han adecuado a la exigencia de la ilegalidad,
conllevando a una degradación paulatina de la decencia, y con esto,
engrandeciendo el poder de una élite gubernamental colmada de vicios. En todo
este tema juega un papel importante la ignorancia política
, cualidad muy bien
aprovechada por los dictadores camuflados de demócratas. Como es posible
observar masas de público avivando a candidatos amantes de políticas nocivas a
los vulnerables, solo existe una explicación: ignorancia política.
Entre los
países suramericanos, Colombia, no ha mostrado avances económicos y sociales
acordes a las exigencias del siglo; caso contrario, Perú, Chile, Brasil,
Argentina, Uruguay y Ecuador, que se ufanan del mejoramiento de calidad de vida
de sus habitantes. No se puede ocultar el sol con la mano, cualquier persona
con mínimo de análisis concluye que nuestros vecinos están mejor en todo
sentido
. La lucha cuya bandera debiera ser la igualdad y prosperidad, se ha
trasladado a una exigencia fanática, defendiendo un cacicazgo conservador que
ha gobernado cíclicamente a la tierra del ‘Corazón de Jesús’, y lo seguirá
haciendo hasta encontrar razonamiento popular.
Mientras
persista la arcaica política de educación, el paradigma de que Colombia es el mejor
vividero, reinará en las mentes macondianas, con la equivocada idea de que
dirigentes producto del empresariado nacional velaran sinceramente por las
penurias de los desfavorecidos. Es tan frágil el análisis de muchos electores
que están convencidos que si votan por ciertos candidatos a la presidencia,
Colombia se convertirá en una segunda Venezuela. El cuento es tan bien montado,
que ni siquiera con gafas de gran alcance pueden detectar que la miseria esta
absorbiendo a los colombianos, mientras los dueños del país, toman wiski y
juegan tenis en los mejores clubes bogotanos
. Si no se combate la ignorancia
política, estas escenas se repetirán.

Este es un espacio de opinión destinado a
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pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a
este fin por el blog Informativo del Guaico y no reflejan la opinión o posición
de este medio digital.

Author: Miguel Cordoba

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