La depresión

Visión de mujer,        
Por Elsy Melo Maya
Enfermedad que aunque no sangra ni se detecta
en laboratorio, duele y destruye más que muchas otras. Si usted es
familiar de una persona que la
padezca, no la ignore, es el momento de
brindarle comprensión y apoyo permanentes
.

Porqué me deprimo si tengo la vida, mis hijos sanos y exitosos,
un  compañero que me quiere
. No lo sé y
no siempre fue así; también disfrute mi vida, soñé, reí con el amanecer de un nuevo día, con un cielo
azul que me hacía creer en cuentos de hadas, en fantasías alcanzables y en
realidades vivencialmente posibles.
Esas realidades siguen siendo mías pero ya no
las disfruto, quisiera refundirme entre las sabanas y soñar solamente, tengo
miedo a despertar y seguir sintiendo esta soledad, este impulso por llorar,
este agobio constante por estar viva. Lo más difícil  de esta 
realidad, es que solo la podemos compartir con el psiquiatra
, nadie
entiende este dolor que no podemos
aliviar, solo la muerte puede liberarnos; somos conscientes de las razones para vivir, pero nos hace sentir
culpables por esta incapacidad de dicha que nos meceremos pero que no  podemos sentir.
Te
miras al espejo y  vez como el tiempo te
aniquila y no tienes como pararlo. Ya nada es importante. Lentamente has ido
creando una barrera que ha limitado las palabras, las caricias, los
afectos con las personas que  amas aunque su llegada sea pronta y
permanente, pero…de pronto te vez aislada, lejana de todo y de todos, crees que
ya nadie te mira, saben que estas rara y han aprendido a evadirte, pero eso no
quiere decir que no te des cuenta y que no te duela; esto solo aumenta tu depresión
y el llanto  por todo lo que pierdes cada
segundo de tu vida y no sientes que puedes recuperarlo; cada lagrima es solo
una gota de dolor por lo que se va lentamente ante tus ojos, nublados por el
dolor y la agonía
. Entonces te aíslas, sientes que haces daño con tu presencia
y te alejas más y más. Cada paso está marcado por el vacio, no hay como
regresar.
Solo quería que me leyeras, no quiero un
consejo, no me puedes ayudar. Solo Dios si es que El también no se olvidó de mí.
La depresión te quita  las ganas de vivir
pero nunca el amor que sientes por todos tus seres amados y que vez que como el
agua, se escurren sigilosamente
; la
culpa se hace más grande cada día, es un tormento vivir…”

Junio 8 de 2015

Este es un espacio de opinión destinado a
columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas
pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a
este fin por el blog Informativo del Guaico y no reflejan la opinión o posición
de este medio digital.

Author: Miguel Cordoba

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *