Los nuevos héroes de las calles

Manzanas verdes
Espacio por la convivencia y la cultura ciudadana
Por: Lucca
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Si bien hace más de 200 años grandes padres de la patria tuvieron la valentía y la dignidad de enfrentarse a una corona poderosa económica, militar y de dominio absoluto por el precepto mismo de prevalencia raza, credo y civilización, de nada les valió pues con todos caballos, armaduras cruces y fusiles, estos verdaderos héroes de la patria, fueron capaces de derrotarlos.

Se logró disipar un poco ese yugo a lo largo de esos procesos, pero nuestra soberanía y libertad aún no cesa su horrible noche.

La patria boba primero, luego las guerras impuestas generación tras generación orquestadas por otras fuerzas opresoras, igual de oscuras que las de la falsa conquista, crueles en su naturaleza, despiadadas en su accionar, potencias cuyos intereses al igual que la de los chapetones fundamentadas en la ambición desmedida y la avaricia absoluta, el menosprecio por esa nación incipiente y tercermundista, continúa por el mar de los infortunios y de la sangre derramada de sus mismos compatriotas que parece no terminar, en el país de las mentiras y los falsos positivos.

Por eso este 20 de julio valdría la pena reflexionar más que conmemorar, meditar más que celebrar y reinventar más que mantener el nuevo país que soñamos y anhelamos, cosa difícil toda vez que nos atan yugos tan poderosos como la indiferencia por este país bello y rico, nos ata nuestra ignorancia asociada a nuestra cultura televisiva y futbolera, nos ata nuestra falta de raciocinio y criterio para repensar el país nuevo que queremos y nos ata la falta de esperanza, perdida en las promesas falsas y la miseria que empuja a la indignación y resignación, para tomar la poquedad porque peor es nada.

Por eso este martes, es bueno reivindicar a quienes hoy por hoy le siguen poniendo el pecho a las balas, a los campesinos que a pesar de la sangre derramada en sus campos, nunca dejan de labrar y abastecer, a las madres que lloran sus hijos desaparecidos y muertos en esta absurda y violenta guerra y al orgullo y dignidad de todos aquellos compatriotas que día a día arriesgan su vida para tumbar reformas y frenar el cinismo de los nuevos opresores, gente de bien que llama vándalo al joven y de infortunio al criminal de cuello blanco.

Por eso este 20 de julio nuestra voz se sentirá más fuerte y firme, pues ya se ha perdido el miedo y como siempre los muertos acá a diferencia de extranjeros en otras latitudes, mostrarán sus banderas y ondearán pidiendo SOS para el país de los cien años de soledad.

Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin por la página Informativo del Guaico y no reflejan la opinión o posición de este medio digital.

Author: Miguel Cordoba

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