Los pastusos de Agualongo

COLUMNA: TRAVESIAS
AUTOR: EMILIO CORAL OJEDA
Hace 186 años, el 13 de julio de 1824, Agustín Agualongo Sisneros, nacido en Pasto el 25 de agosto de 1780 fue fusilado a sus 44 años de edad en la plaza mayor de Popayán por orden del coronel José María Obando y su cuerpo fue recogido por los padres franciscanos que le dieron una digna y cristiana sepultura en su iglesia de San Francisco, según lo narra el historiador e investigador Emiliano Díaz del Castillo en su libro El Caudillo, semblanza de Agualongo.
Así que cada 13 de julio debería constituirse para los pastusos en una oportunidad para que liderados por la respectiva administración municipal, el concejo municipal, la academia nariñense de historia, las fundaciones y organizaciones  culturales, los diferentes medios de comunicación,  y los diversos académicos e intelectuales, re-pensemos lo que hemos sido y somos así como también hacia donde debemos  orientar el rumbo y sendero de nuestra manera de ser, hacer y estar en este Valle de Atriz. Agustín Agualongo es para nosotros los pastusos un símbolo de dignidad, altivez, convicción y decisión para luchar contra cualquier forma e índole de injusticias e históricos olvidos estatales, y la fuerza vital que nos debe alentar para organizarnos, capacitarnos, gestionar y lograr que seamos asumidos en esta patria colombiana como un pueblo merecedor de al menos un mejor reconocimiento, trato y consideración, desde y por un centralismo radicalmente excluyente de la mayor parte de nuestras  necesidades e intereses colectivos.
La versión histórica de los vencedores y por lo tanto poseedores de su verdad histórica muestran a un Agustín Agualongo asociado a la bobería, radicalismo y fanatismo por la causa del Rey de España, en un contexto caracterizado por la campaña libertadora y el liderazgo de Simón Bolivar para lograr la independencia de la América Española. Lo que hemos logrado conocer es que estuvo al servicio del ejército español hasta la Navidad Trágica de Pasto en 1822, cuando por orden directa de Bolivar el general Antonio José de Sucre al mando de los batallones  Rifles y Bogotá,  vencieron a los pastusos y entraron por el hoy Parque de Santiago, los sacaron de sus casas e incluso entraron a la iglesias para buscarlos y llevárselos, aprovechando que por el fervor religioso celebraban el nacimiento del Niño Dios. El 2 de enero de 1823 entró Bolivar a Pasto y dictó medidas para terminar de una vez por todas y para siempre la resistencia de los pastusos, con la seguridad y confianza en que había logrado dominarlos y vencerlos.  
Ahí nació la rebeldía de Agustín Agualongo contra los crímenes colectivos indiscriminados y ultrajes cometidos contra el pueblo pastuso por el ejército libertador en nombre de la libertad e independencia. Lideró y realizó el alzamiento en armas contra las ofensas cometidas contra su pueblo hasta que fue capturado en Barbacoas y fusilado en Popayán para su gloria histórica e inolvidable recuerdo vivo de nosotros los pastusos.

[email protected]

Author: Miguel Cordoba

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.